У нас вы можете посмотреть бесплатно INVENTARIO DE LO QUE FUÍ - Hotsu или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
“Inventario de lo que fui” Le conté mi pasado a contraluz, como quien abre un cajón lleno de notas sin firmar. Le hablé de mis heridas mal cosidas, de aquel miedo a quedarme, de ese otro miedo a no volver jamás. Le confié lo que nunca cuento ni borracho, lo más torpe, lo más cierto, lo más mío. Y ella, tan elegante en su silencio, fue tomando mis verdades como quien prueba un vino frío. Le regalé mi presente de saldo: dos certezas, tres grietas y un calendario que siempre olvida el domingo. Le susurré mis temblores con la voz gastada, como si al decirlos pudiera domesticarla al destino. Le hablé de mis sueños a grito pelado, de esos que nadie compra, de esos que a veces me salvan de mí mismo. Y ella escuchaba, sí, pero con la mirada puesta en un horizonte que no incluía mi nombre. Y se fue. Qué sorpresa, ¿no? Después de desnudarme el alma como no me desnudo ni ante el espejo. Se fue, dejando el eco de sus pasos como un crimen perfecto. Quién lo iba a decir: que mostrar los puntos débiles es una forma elegante de quedarse sin nadie. Le enseñé mis defectos sin maquillaje, la colección de fracasos que guardo por si un día sirven, los amores que se oxidaron como llaves viejas y el mapa de mis torpezas sin rumbo ni timón. Le di mi historia sin pedirle nada, ni promesa, ni tregua, ni billete de regreso. Y ella, que tenía alas desde antes de conocerme, solo esperó a que terminara para recordar que volar es su idioma materno. Qué le vamos a hacer, hay gente que se marcha sin romper nada, y aun así deja el piso lleno de preguntas. Yo me quedé barriendo recuerdos, mendigando lógica entre las colillas, poniéndole a la soledad la música baja para que no se note el ruido. Y se fue. No dejó nota, ni excusa, ni culpa; solo un silencio que huele a estaciones viejas. Quizá era lo justo, quizá era lo nuestro: un inventario honesto que duró lo que dura el valor de contarle a alguien todo lo que fuiste… y todo lo que ya no sos. Hotsu.