У нас вы можете посмотреть бесплатно JARINDO (895M) y ALBERTIA (867M) desde Presa de Albina (Legutio). IMPRESIONANTE lugar. или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
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Track Completo en Wikiloc: https://es.wikiloc.com/rutas-senderis... Ruta circular desde Presa de Albina pasando por: Fuente Iturrimari (0.3 km) Jarindo (3.3 km) Fuente Jarindo (3.5 km) Collado Abetagain (5.8 km) Fuente Atxaundieta (6.4 km) Monumento a los Gudaris (6.9 km) Albertia (7.8 km) 11 de Enero de 2025. Tras una semana de lluvias, no intensas pero sí constantes, por fin sale un día bonito. Apenas 2 grados pero esto promete. Me dirijo hasta el impresionante municipio de Legutio (Villarreal o Legutiano) para acercarme hasta la presa de Albina, el que será el punto de partida para la ruta de hoy donde coronaré dos cimas, ambas CENTENARIAS por Álava, el Jarindo y el Albertia. Una ruta tan sencilla como escandalosamente bonita. Acompáñenme a esta bonita historia. Llegamos con el coche hasta la central del embalse de Albina. Los últimos 800 metros hasta aquí son por una pista que presenta algún bache, simplemente id despacio con el vehículo. Iniciamos la marcha a pie por la pista de gravilla que pasa bajo el túnel de la central, guiados por la Senda del Pastoreo GR 282 que pone rumbo a Arlaban. Paralelos a la orilla del embalse, avanzaremos por tupidos bosques mientras realizamos varios quiebros en las bifurcaciones. En el Waypoint número 8, la mayoría de la gente sigue de frente para enlazar con la pista principal que sube después hacia derecha. Yo he preferido acortar un poco girando a derecha primero y luego a izquierda, subiendo unos 50 metros bosque a través, sin absoluta dificultad. Desde aquí las panorámicas hacia el Gorbea empiezan a ser de postal, con el embalse, el Lekanda, Aldamin, Oketa y compañía nevados, el ganado pastando y yo con la baba colgando como carámbanos. La pista asciende con más pendiente, ahora sí algo pronunciada por un ancho cordal que se desprende de la cima de Jarindo hacia el suroeste. Nuevamente a nuestra espalda se abren panorámicas de quitar el hipo. Esto es caviar negro. Unos metros más por la senda y alcanzamos la primera cima del día, el Jarindo (895M), con buzón (un poco apartado) y vértice geodésico. Las vistas son sencillamente alucinantes, no doy crédito. Si delante tengo el Gorbea, detrás me escudan los centinelas Udalaitz y Anboto. ¡Pero bueno! Pero esto ¿qué es? Me digo a mí mismo. La cima se alza en los lindes de Aramaio, Legutio, Eskoriatza y Leintz Gatzaga. En su día el buzón tenía un hacha que por lo que sea, ya no está. Una pena. Descendemos brevemente por el cordal herboso que se desprende de la cima y una pista nos adentra en un bosque por el que transitaremos con la sensación de estar en un lugar de suma paz. Varios giros más adelante aparecemos en el collado de Abetagain. Entramos esta vez en una zona de hayedos que no nos van a soltar hasta terminar la ruta. Abrochaos porque esto sí que es también caviar del negro. Antes de alcanzar el Albertia por el noreste, aparecemos en la campa de la Manzanilla donde hay un monumento a los gudaris caídos en el 36. El lugar transmite seriedad, es difícil de explicar, pero la huella de los acontecimientos puede que se mantenga en el ambiente. Desde aquí una pista perfectamente delimitada asciende a través del hayedo hasta colocarnos en la cima del Albertia, con un vértice geodésico tamaño XXL y un buzón, además de varios elementos conmemorativos en la memoria de los caídos en la guerra, y es que como decía anteriormente, este fue escenario de enfrentamientos durante la última contienda de la guerra civil, por lo que todavía se pueden observar restos de trincheras y de hundimientos en el terreno. Estamos en las proximidades del puerto Arlaban, cerca de esa alargada cadena montañosa que vertebra Euskal Herria y que ejerce de divisoria de aguas cantábrico-mediterránes. La cima está totalmente opacada pero es un lugar bastante interesante. Me alejo de la misma para buscar un lugar donde comer el bocadillo. Me adentro nuevamente en impresionantes y gruesas frondosas que dan lugar a un sorprendente y bucólico paisaje. Tras la merecida parada, me desvío de la pista principal para visitar unas curiosas e impactantes simas. Mucho cuidado si vais con niños, son muy evidentes pero por si acaso. Apenas unos metros más abajo nos espera la pista que paralela al arroyo nos acompaña de vuelta hasta el coche. Ruta, que digo ruta, rutón, corta y sencilla para enseñarles a los más pequeños (incluso a los indecisos adultos) por qué la naturaleza es tan maravillosa. Sed felices, o al menos, intentadlo.