У нас вы можете посмотреть бесплатно Lola Reina - Doña Soledad ("El Patio de los Luceros", 1956) или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Pasodoble. Grabación original La Voz de su Amo 7EPL 13.098, en vinilo EP de 1956. Estrenada en el espectáculo de su hermana Juanita Reina 'El patio de los luceros' el 11 de septiembre de 1956 en el Teatro Gran Vía de Salamanca, en el que participaba también su hermano Paco que cantaba junto a Juanita el pasodoble que daba título al espectáculo, además de 'El piñonero' y junto a Lola el bugui 'Gitanos de hoy'. Lola cantaba también el pasacalle 'Rosa la de los lunares' (creación de Antoñita Moreno) y las sevillanas 'Chuflillas de Costillares'. LETRA Sevilla la conocía, la vio crecer día a día en la calle Santa Clara. Detrás de su celosía, como una flor relucía la magnolia de su cara. Una montaña de pretendientes, ronda que ronda y ella que no. Y las vecinas siempre pendientes de la cancela y el mirador. Y un romance maliciente por Sevilla ya no para del Museo a San Vicente, de Teodosio a Santa Clara. Ahí va Doña Soledad vaya majestad la de su persona, que está más que arruiná, no le quea na más que la corona. Condesa de Villaflores con un Murillo y un caserón, ninguno le dice amores y está amarillo su corazón. A ver dónde está el Marqués que la lleve al pie mismo del altar, porque si es como un clavel no tiene un querer, no tiene un querer, no tiene un querer, Doña Soledad. Al suelo vino el castillo porque un chaval torerillo pudo más que los blasones, y el barrio del Baratillo, que vio nacer al chiquillo adornó hasta los balcones. No hubo en la boda ni un maestrante, conde ni duque ni un general; con tu cariño tengo bastante fue el comentario de Soledad. Y un romance, dulcemente, corrió alegre entre campanas, por el río, por el puente, por Sevilla y por Triana. Ahí va Doña Soledad vaya majestad la de su persona. Ahí va de recién casá, se llevó de azh'ar la mejor corona. Condesa de Villaflores con un Murillo y un caserón; bandera de sus amores un capotillo sobre el balcón. Pa qué quieres más cuartel que el de su querer bueno y de verdad ya sé que no es un marqués, pero a ti ya qué, pero mire usted, pero mire usted, Doña Soledad.