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Top 8 Cosas Que No Sabias De Los Perros Pastor Holandés (Dutch Shepherd) | Soycorraje El Pastor Holandés es uno de esos perros que sorprende desde el primer momento. Quizá no sea tan famoso como su primo, el Pastor Alemán, ni tan popular en fuerzas policiales como el Malinois, pero también es una raza única, esto es, 8 cosas que probablemente no sabías del pastor holandés. Color atigrado: El atigrado del Pastor Holandés no es un capricho de los criadores ni un detalle visual llamativo: es una marca de identidad que surgió para diferenciarlo de razas vecinas. Antes de 1914, los holandeses podían presentar diversos colores, pero el parecido con los pastores alemanes y belgas era tan evidente que se decidió estandarizar el atigrado dorado o plateado como el único válido. Este patrón no solo resolvió el problema de la confusión, sino que además le dio una elegancia única. El pelaje atigrado puede variar desde tonos claros hasta rojos castaños profundos, siempre acompañado de franjas oscuras que lo hacen inconfundible. Perro todoterreno: El Pastor Holandés fue criado en un entorno rural donde la versatilidad lo era todo. Los granjeros de los Países Bajos no podían permitirse tener varios perros para diferentes tareas, así que necesitaban uno que lo hiciera todo. No solo cuidaba ovejas con un instinto natural de pastoreo, sino que también protegía la granja, tiraba de carros y vigilaba a los niños. Era, literalmente, el empleado más completo que un granjero podía tener. Esta multifuncionalidad forjó el carácter del Pastor Holandés: independiente, resistente y con la capacidad de tomar decisiones rápidas cuando estaba solo en el campo. La modernización de la agricultura: Con la llegada de nuevas técnicas agrícolas en el siglo XX, la necesidad de perros pastores en los Países Bajos disminuyó drásticamente. Los campos ya no requerían perros que guiaran al ganado, y el Pastor Holandés perdió el lugar que había ocupado durante generaciones. Esto lo puso en una situación crítica: al no ser tan famoso como el Pastor Alemán o el Belga Malinois, la raza estuvo a punto de desaparecer. De hecho, hubo un momento en el que prácticamente solo sobrevivía gracias a criadores apasionados que se negaron a dejarla morir. Fueron ellos quienes apostaron por su versatilidad y comenzaron a entrenarlo para nuevas funciones, desde la policía hasta la búsqueda y rescate. Versatilidad: Cuando los campos dejaron de necesitarlo, el Pastor Holandés encontró un nuevo escenario: la seguridad y el servicio público. Gracias a su resistencia física, su inteligencia y su carácter equilibrado, pronto comenzó a ser usado como perro policía y militar. En unidades K-9, destaca por su capacidad para seguir rastros, detectar sustancias y mantener la calma bajo presión. En operaciones de rescate, su olfato y agilidad lo convierten en un aliado de primera. Incluso se ha entrenado como perro guía para personas con discapacidad, mostrando una sensibilidad que pocas razas combinan con tanta fuerza física. Temperamento: El Pastor Holandés tiene una personalidad que puede parecer contradictoria: es lo suficientemente independiente para trabajar solo en el campo, pero también lo bastante cooperativo para integrarse en un equipo humano o canino. Esta dualidad lo hace especial. Puede tomar decisiones rápidas sin esperar siempre una orden, pero al mismo tiempo disfruta obedecer y trabajar codo a codo con su dueño. Es un perro que no necesita estar todo el tiempo pegado a una persona, pero tampoco soporta la inactividad o el abandono. Comparte ancestros con el Malinois y el Pastor Alemán: El Pastor Holandés forma parte de una familia canina que incluye al Pastor Alemán y al Belga Malinois. Todos descienden de los pastores continentales del siglo XIX, perros con aspecto de lobo que se usaban para cuidar rebaños y granjas en Europa. Lo interesante es que, aunque comparten ancestros, cada uno tomó un camino distinto según las necesidades de cada país. Los alemanes buscaron fuerza y disciplina militar; los belgas apostaron por la velocidad y la intensidad; y los holandeses se enfocaron en la versatilidad total. Requiere estimulación mental: El Pastor Holandés no es un perro para cualquiera. Su nivel de energía y su inteligencia lo convierten en un reto para dueños inexpertos. Necesita ejercicio físico intenso, pero también retos mentales que lo mantengan enfocado. Correr, nadar, practicar agilidad, resolver rompecabezas y entrenar con juegos de obediencia son parte de su vida diaria ideal. Si se le deja sin estímulos, puede aburrirse fácilmente y desarrollar comportamientos problemáticos. Está ganando popularidad internacional: Durante mucho tiempo, el Pastor Holandés fue un secreto guardado casi exclusivamente en los Países Bajos. Sin embargo, en los últimos años ha empezado a ganar terreno en otros países gracias a su versatilidad y apariencia única. #curiosidades #perros #malinois