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Ver el Post en el Blog: https://controlygestiondeobras.es/err... Los 10 errores más frecuentes durante la ejecución de obra De todos estos años, cabe decir que donde he visto las mayores barbaridades fueron en los primeros 5-6 años de mi carrera profesional. Era una época donde se construía por todos lados y la mayoría de la mano de obra estaba sin cualificar. De todas esas, voy a comentar aquí las 10 más habituales: 1. Ausencia de apoyo de 2/3 del ladrillo sobre el canto del forjado ¡Pues sí! Era muy habitual ver como en los cerramientos de fachada se apoyaban en la mayoría 1/3 de su espesor, es decir ¡nada y menos!. Luego claro, algunas fachadas tendían a crear “panzas” y eso que no comían. 2. Esperas de pilares fuera de su replanteo Aunque cualquiera podría decir que poner un pilar encima de otro es cosa fácil, en la realidad no lo era tanto, y me podía encontrar esperas de pilares que no conectaban con las armaduras del pilar que venían encima. La solución más gastada, prótesis de resina (era la silicona del estructurista). 3. Ausencia de separadores en armaduras Uno de los errores más frecuentes en la ejecución de elementos estructurales era la ausencia de separadores. No era raro encontrarse cachos de ladrillo, o en el mejor de los casos piedras, para calzar vigas. Incluso es más, en un forjado reticular más de un forjador me dijo que no hacían faltan separadores porque “el hormigón levanta el yerro”. Hubo un caso que me llamó mucho la atención, un constructor utilizaba recortes de tubos de PVC a modo de separador. 4. Ausencia de apoyo de semiviguetas en vigas No sé por qué, pero se daban situaciones en las que las viguetas prefabricadas no llegaban a apoyar lo necesario en muros de carga, por ejemplo (y no estaban concebidas en el proyecto como apoyos indirectos). Otro de los problemas solía ser la ausencia de macizado en las cabezas de las viguetas, puesto que se colocaban las bovedillas pegadas a las armaduras de las vigas. La solución: tocaba retocar el forjado durante el armado. 5. Taladros en vigas de hormigón Muchos se sorprendían en las redes sociales cuando se mostraban las fotos de una viga plana perforada por todos lados para meter las bajantes, y aún más grave, se hacían próximas al nudo viga-pilar. En la mayoría de los casos no se reforzaban (si total eso luego va tapado por una mocheta). 6. Sellados de carpinterías En mi primera empresa donde trabajé, uno de los servicios que realizábamos era hacer pruebas de estanqueidad de fachadas. En el 80% de las pruebas, siempre fallaban los sellados ¿os lo podéis creer? 7. Encuentro terraza exterior con habitación interior La mayoría de los detalles constructivos que caían en mis manos, no respectaban la altura mínima de la impermeabilización. Supongo que era el forjado de hormigón el culpable de todo aquello, era muy alto. 8. Aplacado que se cae En aquellos momentos las piedras solían tener vida propia y tenían tendencia a despegarse, dejando en el soporte la pellada de cemento. Este punto me hizo interesarme mucho sobre ese tema, y me impulsó a investigar sobre cómo podría evitarse. Luego descubrí que podría solucionarse con fijaciones mecánicas–químicas o incluso con los morteros técnicos flexibles. 9. Fisuras- grietas Estos daños son muy frecuentes, y dan mucho miedico a los clientes. Lo malo de esto, es que encontrar la causa es muy difícil. Se dan muchos casos por retracción-contracción del propio material. Otros porque no se han enjarjado bien unas piezas con otras. Luego tenemos los famosos asentamientos de cimentación. Pero en general son el resultado de una mala solución constructiva (proyecto-ejecución). 10. La seguridad Cómo no, la maldita seguridad. Pues sí, no quería irme sin evocar este “problema en la obra”. Han pasado 12 años, con problemas en las obras, y os puedo asegurar que se ha mejorado bastante en ese campo, aunque sigamos sufriendo en carnes que hay aún muchas deficiencias. Aún me acuerdo que en mis primeras obras el personal iba corriendo a por el casco cuando se oía “¡cuidado que viene el de seguridad!. Aunque parezca una tontería, ese aspecto está más que superado (o eso creo), y hoy vemos como el personal lleva casco de una manera normal. Y hasta aquí os comparto de memoria aquellos 10 problemas que veo más significativos que veía en la primera mitad de mi recorrido profesional. Posteriormente, llegaron las humedades, los mohos y otros males que se manifestaban cuando la vivienda ya estaba habitada. Desde aquí, Jose, te agradezco esta oportunidad. ¡Un abrazo!