У нас вы можете посмотреть бесплатно Filiae maestae Jerusalem RV 638 - A. Vivaldi Contratenor: Edu Volkmar или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
El motete "Filiæ mæstæ Jerusalem" de Antonio Vivaldi es una obra sacra compuesta en torno a 1715, pensada para los oficios de Semana Santa, probablemente como introducción a un Miserere hoy perdido. Nos situamos en la Venecia barroca, donde la religiosidad católica estaba profundamente entrelazada con la vida social y cultural. La música sacra no era solo un acto de fe, sino también un espectáculo de poder y sofisticación, especialmente en instituciones como el Ospedale della Pietà, donde Vivaldi desarrolló gran parte de su carrera. Religiosamente, este motete refleja el dolor universal ante la Pasión de Cristo, un tema central del cristianismo, apelando a la compasión no solo de los humanos sino también de la naturaleza misma. Las "hijas de Jerusalén" son una figura bíblica extraída de los relatos de la Pasión, símbolo del pueblo que presencia el sufrimiento y muerte de Jesús. En este texto se intensifica esa idea: la invitación al llanto es tan profunda que ni siquiera la creación puede permanecer indiferente. La naturaleza entera se ve arrastrada a un luto cósmico: el sol se oscurece, las piedras se quiebran, y la luz misma parece apagarse. Socialmente, este tipo de motetes eran un reflejo del esplendor barroco, donde lo religioso y lo espectacular se fusionaban. La música servía no solo para la liturgia, sino también para mostrar la grandeza y el refinamiento cultural de las instituciones eclesiásticas. Era, en definitiva, un acto de fe... pero también de propaganda. Tuve el enorme privilegio de estrenar esta obra en Málaga, un acontecimiento que no se había dado antes en esta ciudad. Y tengo que decir que cada nota fue vivida con un peso abrumador: no es solo música bonita, es música que duele, que arrastra consigo siglos de historia, de devoción y de arte. Fue un viaje brutal, un proceso donde la interpretación no podía ser superficial, porque este motete exige carne, alma y espíritu. Cada acorde está cargado de simbolismo y cada respiración te conecta con algo mucho más grande que uno mismo. Así que sí: "Filiæ mæstæ Jerusalem" no es solo un motete más. Es una obra que te obliga a mirar de frente al dolor, a la fragilidad humana, y a preguntarte cuál es tu lugar en esa narrativa ancestral. Y, honestamente, meterle toda esa intensidad en escena fue algo inolvidable. Recuerda suscribirte al Canal y Activar la Campanita! Disfrútalo!