У нас вы можете посмотреть бесплатно Alsina, en su monólogo, habla de la estrategia del presidente: "Sánchez salva a España de sí misma" или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
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Carlos Alsina desgrana en su monólogo la estrategia que ejecutó el presidente del Gobierno en su rueda de prensa de este lunes con el objetivo de esquivar su responsabilidad. #psoe #sanchez #santoscerdán #españa #gobierno #abalos #pedrosánchez 🔗 Más de uno, en ondacero.es: https://www.ondacero.es/programas/mas... Érase una vez un líder político providencial que gobernaba un país ingrato al que le costaba darse cuenta de la inmensa fortuna que poseía al tenerle a él como gran capitán, oh capitán, guía y salvador de las múltiples amenazas que sobre el país se cernían. Guía, salvador, precursor, visionario e intérprete de sus propios designios. Érase una vez un líder político que, después de haber hecho historia al tener a sus dos secretarios de organización investigados por corrupción, abuso de poder y enchufismo sin fronteras, se sacudió cualquier responsabilidad y dedicó la tarde del lunes a aleccionar a los demás sobre cómo atajar la corrupción en sus partidos respectivos. Érase una vez un líder político que, habiendo promocionado a lo más alto de su organización a dos personas corrompidas (presuntamente) y habiendo despreciado todas las informaciones que le llegaron sobre manejos y chanchullos, se presentó ante la sociedad como una víctima. La víctima es él. Por su exceso de bondad, de la que otros se aprovecharon, y porque hay una conjura que busca derribarle desde el mismo día que entró a habitar la Moncloa. Del autor de esto no va de mí, llega ahora entiéndame ustedes a mí. Entiéndanle, porque es el capitán. Imprescindible. Nadie más en su partido está capacitado para cumplir con esta misión. Los demás líderes son contingentes, pero él es necesario. Nada puede apartarle de la tarea de salvar España de las derechas. La corrupción tampoco es tan grave si sirve para que no gobierne el PP La culpa de que el presidente afligido estuviera siete años en Babia es de los grupos ultraderechistas que le han montado causas judiciales basadas en falsedades. Cómo iba a creerse él ya nada si es víctima de una maraña de bulos e intoxicaciones. No había causas judiciales sobre su esposa o su hermano cuando, allá por 2015, Santos Cerdán ya le sacaba 'dinerito' a las constructoras en Navarra en compañía de Koldo. No había causas cuando, allá por 2018, recién llegado al gobierno, Ábalos dio vía libre en su ministerio a Víctor de Aldama. No había causas cuando él mismo despidió a Ábalos sin explicación conocida, o cuando lo recuperó para las listas con la misma falta de explicación. La tropa de golfos prosperó a sus pies, pero él nunca lo advirtió porque estaba entregado a la misión de sanear España. Y cuando brotaron en cascada las sospechas sobre Cerdán, cómo iba a ocuparse de ellas si las publicaban medios críticos y Cerdán, el noble, fiel y discreto Cerdán, lo atribuía todo a la conjura universal como buen altavoz de la doctrina infalible de su líder. Lo que debe quedar claro es que aquí la víctima es el amo, Pedro Sánchez Pérez-Castejón. Y que España le necesita. Le necesita porque, sin él al frente del PSOE, el gobierno acabaría en manos de las derechas. Interesante, esto. Tenemos a un presidente que admite que si mañana disuelve y vamos a elecciones, gobernaría Feijóo. No se fía de Tezanos, es obvio. Tan clara es la mayoría social de la que dice disfrutar el gobierno progresista, que no se puede arriesgar a que los ciudadanos se pronuncien. Se repite la historia de la amnistía que desembolsó Cerdán en Suiza, delegado por Sánchez, a cambio del apoyo 'puigdemoníaco' a su investidura: el presidente era consciente de que carecía de mayoría social que respaldara la amnistía y por eso evitó consultar a los ciudadanos. Porque perdía. Se cierra, así, el círculo argumental. Sánchez no se aferra al poder, Sánchez tiene una misión. Y la misión, en la España que hoy le daría el gobierno a las derechas, es salvar a España de sí misma. ¿Es o no es providencial? Porque Rajoy también pidió perdón por haber confiado en Bárcenas. Porque el PP también suspendió de militancia a su tesorero. Y encargó una auditoría. Y porque Sánchez, sin esperar a sentencia alguna, exigió a Rajoy la dimisión un año antes de que la Audiencia Nacional resolviera. Recuérdelo usted mismo, presidente, que a los demás nos da la risa. No sé si lo de Sánchez es agonía. Sé que su crédito, también a la hora de compararse con sus predecesores, hace tiempo que se agotó. Ya no hay golpes de efecto. De momento, al menos. Su táctica de hoy es un calco de hace catorce meses, cuando la espantada fake. Primero, comparece compungido, le pesa el alma. Segundo, se retira a reflexionar unos días. Tercero, comparece de nuevo, pero ya en modo ataque. La conjura, el afán por derribarle, las informaciones falsas que tienen la culpa de todo. Y que hay que ver el PP. Y que si Ayuso. Sobre todo, Ayuso.