У нас вы можете посмотреть бесплатно Por primera vez en 30 años no me manifestaré el 8 de marzo или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Nada podrá alcanzarse si el movimiento feminista se reduce a una trinchera. Si el único objetivo es criticar a la posición política adversaria. Si se construye en un movimiento de nosotras contra ellas. Si se excluye a cualquiera que no piense al 100% como nosotras. Si se calla ante el sufrimiento de las mujeres iraníes o afganas por el miedo a que nos llamen islamófobas. Entonces no estamos construyendo una red de apoyo, estamos armando un parapeto disfrazado de causa. Sánchez se irá, como se fueron tantos otros, y no se le recordará, como no recordamos a tantos otros. Pero los obstáculos para las mujeres seguirán: violencia doméstica, desigualdad laboral, discriminación, dobles jornadas no remuneradas, apreciaciones sexuales, techo de cristal. ¿Cuál es vuestro plan para resolver esto más allá de gritar fascismo, fascismo y fascismo? ¿Cuáles son vuestras propuestas? Porque si no hay propuestas concretas del feminismo, esas políticas nunca llegan a un proyecto. El feminismo debe dejar de ser un espacio que excluye, que calla frente a ciertas violencias cuando vienen de los suyos. Que no se atreve a decir que un montaje es un montaje porque lo hizo una de las suyas. Que grita solo cuando le conviene. Que defiende según quién sea la mujer. Y que acosa a las mujeres del otro lado de la trinchera. No se puede ser indiferente al dolor de unas por miedo a incomodar a otras. Hay que recuperar el norte. Volver a un punto de encuentro que no sea la pertenencia partidaria, sino la raíz: ser mujeres. El movimiento se está hundiendo. Y lo peor: no porque lo haya hundido ningún hombre, sino porque nosotras mismas lo habremos dejado ahogarse en el turbio pantano del partisanismo.