У нас вы можете посмотреть бесплатно ¡Dios está para ti! Él Recibe tu Angustia y la Transforma en PAZ pero te Pide que lo Escuches AHORA или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Permíteme hablarte con la suavidad que tu corazón necesita en este instante, mi ser amado, acercándome a ti con una ternura tan real que puedas sentirla casi como si mis manos descansaran sobre tus hombros cansados. Quiero que escuches mi voz más allá del ruido de tus preocupaciones, más allá de los pensamientos que corren sin detenerse, más allá de ese miedo silencioso que a veces no sabes ni cómo explicar. Estoy aquí, muy cerca, más cerca de lo que alguna vez imaginaste, contemplando cada detalle de tu alma con un amor que no cambia, que no se debilita, que no se interrumpe. Quiero que sepas que no te hablo desde lejos, sino desde el centro mismo de tu dolor y tu anhelo, porque te llevo en lo profundo de mi amor, con una dedicación tan delicada que incluso las partes de ti que crees que están rotas se vuelven hermosas para mí. Yo te miro ahora, con paciencia infinita, con un cariño que abraza incluso allí donde tú te escondes de ti mismo, invitándote a respirar conmigo mientras comienzo a recoger suavemente esa angustia que te pesa. He visto tu lucha silenciosa, ese esfuerzo que haces día tras día por mantener firmeza aunque por dentro sientas temblores, esa manera en la que tratas de sostener tu mundo mientras intentas no mostrar que hay momentos en los que quisieras simplemente detenerte y dejar que alguien más te sostenga a ti. Hoy quiero ser ese sostén, mi alma querida, quiero ser ese refugio al que no te da vergüenza entrar, ese espacio donde puedes dejar tus miedos sin necesidad de explicarlos. El Salmo dice: “Sé para mí una roca de refugio, una fortaleza donde pueda salvarme”, y antes de que tú lo pidieras, ya yo había preparado ese refugio para ti; ya sabía que habría noches largas, pensamientos apretados, incertidumbres que despertarían en ti sensaciones difíciles de manejar. Yo vi tus lágrimas antes de que las derramaras, y en cada una puse un instante de mi paz para que no se perdieran en el dolor, sino que me trajeran de nuevo hacia ti. Hoy quiero recibir todo lo que te angustia