У нас вы можете посмотреть бесплатно Thalía: De la Cama del Millonario a su Prisión Dorada… y el Secuestro que Desgarró su Familia или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Cada noche, Thalía comparte su cama con un hombre cuyo pasado incluye amenazas directas a la vida de otra mujer. Antes de ella, la esposa de Tommy Motola describía su hogar como una cárcel: cámaras, vigilancia constante y guardias que controlaban cada movimiento. Thalía eligió casarse con ese mismo hombre, y desde entonces su mundo ha ido encogiéndose, año tras año, hasta sentirse atrapada en su propia vida. Hoy escucharás seis palabras dichas en septiembre de 2002 dentro de un hogar fortificado. Si esas palabras son ciertas, Laura Zapata, la hermana mayor, condenó a otra de sus hermanas a semanas de encierro y a un abuso que Ernestina contó una sola vez y que jamás logró superar. Si son falsas, el daño ya estaba hecho: Ernestina destrozó a su familia con un libro. La verdadera pregunta sobre Thalía no tiene que ver con discos vendidos ni con telenovelas; la pregunta es cómo una mujer que siempre estuvo rodeada de personas puede sentirse tan sola. Perdió a su padre a los seis años, a su prometido a los veintidós, a su madre, a una hermana por rencor, a otra por muerte… y aun así sonríe como si nada hubiera ocurrido. ¿Qué esconde esa sonrisa? Esta historia tiene cuatro momentos clave que cambiarán tu mirada sobre ella: primero, un anillo de compromiso que guarda desde 1993, de un hombre que murió antes de llegar al altar; oficialmente fue hepatitis, aunque hay otra versión que nunca se confirmó ni se desmintió. Segundo, un maletero oscuro, donde Ernestina fue atada durante 34 días; lo que sufrió lo narró en un libro, y el efecto de esas palabras superó incluso al secuestro mismo. Tercero, una puerta en una mansión de Los Hamptons: para entrar y salir necesitabas permiso. Pero Thalía ya había aprendido a vivir encerrada mucho antes de Tommy Motola. Y cuarto, unos restos: los de Ernestina, cuya muerte en noviembre de 2024 convirtió el duelo en una batalla entre Talía y la hija de su propia hermana, con palabras que jamás podrán borrarse. Para entender todo esto, hay que regresar al primer eslabón: 1977, Ciudad de México. Una niña de seis años se inclina sobre la cama de su padre en un hospital, lo besa y él muere. Ella crece pensando que ese beso fue el causante, y lo que hizo después sembró la base de todo lo que vendría. Su padre, Ernesto Sodi, criminólogo y miembro de una de las familias más reconocidas de México, y su madre, Yolanda Miranda, mujer de carácter férreo que había aprendido a luchar desde joven, formaron un hogar de contrastes que moldeó la fuerza y la vulnerabilidad de Thalía. Tuvieron cinco hijas juntas, pero no todas compartían la misma sangre con Ernesto. Laura, la mayor, provenía de un matrimonio anterior de Yolanda con el exboxeador Guillermo Zapata, y ese apellido distinto ya marcaba una línea invisible que atravesaría décadas. Ernesto Sodi nunca la aceptó del todo; Laura lo percibía en cada mirada, en cada gesto.