У нас вы можете посмотреть бесплатно Pulso Geopolítico: Entre la disuasión y el rearme: Irán y Polonia reconfiguran el equilibrio glob... или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
La geopolítica internacional atraviesa un momento de alta tensión e incertidumbre, en el que la disuasión militar y el rearme estratégico vuelven a ocupar un lugar central. Dos escenarios aparentemente distantes —Irán y Polonia— reflejan con claridad esta dinámica y evidencian cómo el equilibrio de poder global se está redefiniendo desde Oriente Medio hasta el corazón de Europa. Irán se encuentra hoy en una encrucijada crítica. La región vive una tensa calma sostenida por un frágil equilibrio entre contención y amenaza. Estados Unidos y sus aliados han reforzado su postura militar en Oriente Medio, incrementando su capacidad disuasoria sin dar, por el momento, el paso hacia una intervención directa. Esta estrategia responde a un cálculo delicado: cualquier acción militar podría afectar de forma significativa a las capacidades iraníes, especialmente en ámbitos sensibles como el nuclear y el misilístico, pero al mismo tiempo entraña el riesgo de una escalada regional difícil de controlar. El temor principal radica en que un conflicto abierto no se limitaría a un enfrentamiento bilateral. La posible implicación de actores aliados de Teherán, la expansión del conflicto a otros escenarios regionales y el impacto sobre rutas energéticas clave convierten cualquier decisión en una apuesta de alto riesgo. En este contexto, la disuasión se mantiene como el principal instrumento, aunque su eficacia depende de un equilibrio extremadamente inestable, donde un error de cálculo, una provocación o un incidente fortuito podrían desencadenar consecuencias que irían mucho más allá de las fronteras iraníes, afectando tanto a la estabilidad de Oriente Medio como a la economía global. Mientras tanto, en Europa se consolida una transformación estratégica de gran calado. Polonia ha emergido como el país con mayor esfuerzo en gasto de defensa dentro de la Unión Europea, posicionándose como uno de los principales actores militares del continente. Este liderazgo responde, en parte, a una reacción directa ante la invasión rusa de Ucrania y a la percepción de amenaza persistente en el flanco oriental de la OTAN. Sin embargo, la magnitud y continuidad de esta inversión sugieren una ambición más profunda: Varsovia no solo busca protegerse, sino también redefinir su papel dentro del orden europeo y euroatlántico. El protagonismo polaco plantea interrogantes clave para el futuro de la seguridad europea. Por un lado, refuerza las capacidades defensivas del bloque y desplaza el centro de gravedad estratégico hacia Europa Central y Oriental. Por otro, reabre el debate sobre la autonomía estratégica europea y el equilibrio interno entre Estados miembros, al tiempo que consolida la relación transatlántica y el papel central de la OTAN como garante último de la seguridad del continente. A nivel regional, Polonia se perfila como un referente político y militar, influyendo de manera creciente en las decisiones de sus vecinos y en la arquitectura de seguridad del este europeo. Tanto Irán como Polonia ilustran una misma tendencia global: el retorno del poder duro como eje central de la política internacional. La contención en Oriente Medio y el rearme en Europa no son fenómenos aislados, sino expresiones de un orden internacional en transición, marcado por la competencia estratégica y la erosión de los mecanismos tradicionales de estabilidad. En este escenario, la gestión de las tensiones será determinante, ya que las decisiones adoptadas —o evitadas— hoy definirán la seguridad regional y global en un mundo donde el margen para el error estratégico es cada vez más estrecho.