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Falla Convento Jerusalén – Matemático Marzal 2026 Artista: El Taller de Llongo Diseño y modelado 3D: Daniel Gomz Studio Lema: “Redimonis! Quin és el teu preu?” Todos tenemos un precio. O eso dicen los que están dispuestos a venderlo todo: su dignidad, su tiempo, su verdad… incluso su alma. En el corazón de la falla se abre una puerta majestuosa, ornamentada y sugerente, como esas promesas que nos hacen soñar con tenerlo todo. Tras ella acechan los redimonis, imponentes demonios disfrazados de salud, dinero, amor, éxito, poder y juventud. La tentación de la Salud nos recibe con una hermosa sirena y un joven del bosque. Ambos son redimonis disfrazados de inocencia, que invitan a beber de la Fuente de la Eterna Juventud. Quien acepta, se convierte en luz errante entre los farolillos del deseo. La tentación de la Riqueza brilla en un falso templo que late como un casino. Allí, los dimonis celebran el exceso entre oro y neón, ofreciendo fortuna, poder y gloria a quien se atreva a apostar su alma. La tentación del Amor se revela en un jardín hipnótico, donde un centauro de belleza salvaje —otro redimoni disfrazado de pasión— seduce a la Razón. Ella le entrega su alma sin notar que se desvanece, porque cuando amamos, la razón se rinde. Todos ellos no gritan ni asustan: te susurran, te sonríen, te tientan. Porque saben que hoy ya no hace falta el infierno para condenarse: basta con una buena oferta. ¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por cumplir un deseo? ¿Cambiarías tu alma por mil likes? ¿Venderías tus principios por un cargo o un amor ideal? La falla nos lanza una pregunta incómoda, entre risas y carcajadas: ¿Cuál es tu precio? Pero al final, quizás descubramos que el verdadero tesoro no es aquello que nos prometen desde el otro lado de la puerta, sino lo que ya tenemos… y aún no sabemos valorar.