У нас вы можете посмотреть бесплатно PANDA RAID 2018 - Etapa 1. Lago Mohamed V - Benni Taddjite или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Video realizado por Horacio Cabilla con Looker Media y Ot Boquè. WWW.RESTARTS.ES Con el barro como protagonista, los Pandas afrontan su primera etapa. La tímida lluvia que comenzó a las 21.00 h. de la noche del sábado, terminó siendo un chaparrón que puso en jaque a nuestros participantes. Mientras algunos intentaban aislarse con plásticos y toldos artesanales hechos con avituallamiento presente en los maleteros, otros se decantaban por pasar la noche a bordo de su Panda, “es menos confortable, pero al menos estaremos secos al amanecer”. La cena, las revisiones del vehículo y hasta el cepillado de dientes estuvo pasado por agua. La noche fue también especialmente dura para el equipo de los Bravos, los coches escoba de la organización, que estuvieron desatascando a todos los participantes que quedaban atrapados en el fango que se formó a la entrada del campamento. Al alba, con la luz de los primeros rayos de sol, los participantes hacían balance de la tormenta: había mucho barro, sí, pero afortunadamente se estaba secando y no había previsión de lluvias cercanas. Tras las clásicas peleas para cerrar la tienda, reorganizar los vehículos y con un buen desayuno de por medio, los coches vuelven a cruzar el arco para enfrentarse hoy sí, a la primera etapa y accesos a pistas. Los casi 390 kilómetros que separan el Lago Mohamed V del segundo campamento de Benni Taddjite se realizan por asfalto y pistas de tierra, piedras y arena. En el trayecto se atraviesan poblaciones como Guercif, una ciudad grande y dinámica que contrasta enormemente con los pequeños poblados de apenas cuatro edificaciones pero repletos de niños que saludan al paso de los Pandas. La navegación, que parecía harto difícil cuando se abrieron los roadbooks por primera vez, progresa adecuadamente a base de mucha atención y coordinación entre copiloto y piloto. “Estaba muy pendiente de lo que veía en las viñetas y buscaba su representación en la realidad; algunas veces lo vislumbrabas desde lejos, pero otras tenías que reaccionar rápidamente porque te aparecía un camino de la nada”, comentaba el dorsal 17, que es la primera vez que vive una aventura de estas características. También se han puesto en práctica los trucos para no quedarse atrapado en los bancos de arena: llevar una velocidad constante y procurar mover el volante para no enterrarse con las ruedas. Aunque muchos han conseguido pasar los primeros obstáculos sin problemas, otros han descubierto los beneficios de portar una pala y una eslinga, herramientas básicas en el manual de Panda Raid. El campamento de esta noche, ubicado a más de 1.000 metros de altura sobre el nivel del mar, nos dará un cielo cuajado de estrellas, pero con temperaturas bastante bajas. Después de la noche de lluvia de ayer, que haga frío es un mal menor, comentan los participantes. Alrededor del fuego, con música tradicional tocada en directo, los equipos cenan en las mesas comunitarias comentando la jornada de hoy y planeando la de mañana. El menú para esta noche: sopa harira, que se sirve muy caliente, y tajine de pollo con dátiles, platos típicos de Marruecos. La sobremesa se hace con té. Y poco a poco, el silencio llega a las haimas y a las tiendas, que apagan las luces y se disponen a descansar para hacer frente a los 184 kilómetros previstos para la etapa de mañana.