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Esta es como Santa María hizo hacer dos tocas a los gusanos que crían la seda, porque la dueña que los guardaba le prometió una y no se la habia dado. Para sacarnos de dudas, place a Santa María mostrarnos, cada día, hermosos milagros suyos. Y por hacernos ver su belleza, gran milagro hizo en Extremadura, en Segovia, donde solía morar una dama que criaba en casa mucha seda. Porque había perdido los gusanos y tuvo poca seda, prometió dar una toca, para honrar la imagen de la Virgen, sin par, en la que mucho creía. Después que hizo la promesa, siempre crecieron los gusanos, pero a la señora, tras la demora que se fue tomando, siempre se le olvidaba. Cuando le sucedió, en la gran fiesta de agosto, que yendo a la hora de gran calor, a orar ante la imagen, y estando allí rezando, se recordó de la toca que debía. Llorando de corazón se fue corriendo a casa, y vio entonces cómo estaban trabajando a porfía los bichitos por tejer la toca, y comenzó a llorar con alegría muy grande. Y después que así lloró, paró mientes en la toca, y enseguida llamó a mucha gente para que vinieran a fijarse cómo sabía la Madre de Dios labrar por santa maestría. Las gentes con gran placer, cuando esto vieron, salieron dando loor a la Madre de Dios, por las calles, cantando: "Paso, paso, mirar el gran milagro que hizo la que nos guía." Uno a uno y de dos en dos, luego fueron viniendo; entretanto los gusanos tejieron otra toca, para que fuesen pareja, y si alguien quería llevar una de ellas, otra se quedaría. Por esto, el rey don Alfonso trajo una a su capilla. Por cuanto he sabido es la más bella, y la hace sacar en las fiestas para desechar la herejía de los que por su gran locura van a dudar de la Virgen. A woman in Segovia kept silkworms. Some of them died. She vowed to give a length of silk for a veil to adorn the statue of the Virgin on the altar. The silkworms thrived, but the woman forgot her promise. On the feast of the Assumption of the Virgin, while she was praying before the statue, she remembered her vow. She rushed home and discovered that the silkworms had woven two veils. King Alfonso took the most beautiful veil to his chapel to be displayed on holy days.