У нас вы можете посмотреть бесплатно Me fui a la discoteca con mi novio, pero ahí estaba mi ex también. Nos miramos или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Me fui a la discoteca con mi novio, pero ahí estaba mi ex también. Nos miramos toda la noche, y en un punto, mi novio se quedó dormido, así que aproveché y me fui al baño con mi ex. Resulta que mi novio solo se hizo el dormido para ver como reaccionaba, eso es traición. Esa noche salí del baño con el corazón en la garganta y la boca todavía tibia de una decisión que, si él hubiera sido un novio decente, jamás habría tenido que pasar. Damián estaba ahí, parado justo frente a la puerta, con los ojos bien abiertos y una calma que daba miedo, como si hubiera estado contando los segundos para atraparme. No se veía borracho, no se veía confundido, se veía victorioso, como un juez que por fin tiene la prueba perfecta. En ese instante entendí que lo de dormirse no fue cansancio ni alcohol, fue estrategia pura, una trampa armada para verme caer. Y si quieres entender por qué esto terminó así, te lo voy a ordenar desde el origen. Damián y yo llevábamos dos años juntos y, si soy honesta, lo que más me frustraba no era él, era la ausencia de intensidad. Él es de esos hombres que creen que el amor se demuestra con estabilidad, con rutinas, con mensajes de buenos días y planes de domingo que huelen a resignación. A mí la paz me sirve para dormir, no para enamorarme, porque una relación sin tensión se siente como ver pintura secarse. Yo intenté adaptarme, lo juro, incluso me repetía que la madurez era eso, pero había días en que su tranquilidad me parecía una provocación. No porque yo quiera sufrir, sino porque yo necesito sentir que el otro está vivo conmigo, no solo presente. Al inicio, cuando nos conocimos, esa estabilidad suya me pareció atractiva, casi un descanso. Venía de experiencias intensas donde todo era fuego y cenizas, así que la idea de un hombre que no explota por todo sonaba como un refugio. Damián me miraba como si yo fuera una chispa interesante, y yo me dejé querer porque se sentía fácil. La facilidad es peligrosa, porque te acostumbra a que nada se discuta, y un día te das cuenta de que tampoco se siente. Con el tiempo, yo empecé a probar pequeñas cosas, comentarios, ausencias, mini desafíos, solo para ver si su sangre corría más rápido. Él casi siempre respondía con calma, y esa calma, en lugar de tranquilizarme, me dejaba con ganas de empujarlo un poco más. 0:00 Historia principal 10:44 Comentarios de la historia principal 13:29 Actualización 1 21:57 Comentarios de la actualización 1 24:41 Actualización 2 35:26 Comentarios de la actualización 2 37:59 Actualización 3 47:15 Comentarios de la actualización 3