У нас вы можете посмотреть бесплатно 10 Coches de Pruebas... ¡QUE ME HAN ASUSTADO! или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
En un video del área de miembros hice cuentas: En mi vida he probado más de 4.000 coches… No sé si me acuerdo de todos, pero desde luego de la mayoría sí… y sobre todo de algunos de ellos que, por diversos motivos, me han dado miedo, verdaderamente, me han asustado… de estos 10 os voy a hablar hoy. #coches #pruebasdecoches Conviértete en miembro de este canal para disfrutar de ventajas: / garaje hermético Son coches que me han dado miedo en unos casos a priori, incluso antes de conducirlos, y en otros casos es que directamente, me dieron un buen susto. En general la combinación de propulsión trasera, la absoluta falta de ayudas electrónica, muchos caballos y en ocasiones situaciones especiales, me colaborado a que estos coches me dieran miedo, me dieran algún susto… o ambas cosas a la vez. En este video, como os digo muy pero que muy personal, os diré el coche, alguna característica técnica que interesa conocer y luego irá la anécdota o la historia, como queráis llamarla… Maserati Biturbo (1981). En 1984 probé el Biturbo en versión de 2,5 litros y 200 CV, un motor V6 original de 3 válvulas por cilindro y dos turbos, con una respuesta típica de los turbos de la época, pese a que fuesen dos y no uno solo. El susto mayor con este coche me lo lleve como pasajero… Porsche 911 SC (1981). La segunda generación del 911 arranca en 1973 pero mi primer contacto con el 911, un coche al que admiraba profundamente, fue con un 911 SC aparecido en 1981 y que probé pocos años más tarde… y no nos entendimos. Con las referencias de hoy día, un coche con motor de 3 litros y 180 CV puede saber a poco… pero con ese chasis de suspensión con barras de torsión, escaso peso de apenas 1.200 kg, casi un 60 por ciento detrás y una batalla de apenas 2,2 metros, menor que la de mucho polivalentes… no era un coche fácil. Bentley Mulsanne Turbo (1982). Era todavía muy novato cuando me invitaron nada menos que a las 24 Horas de Le Mans y nada menos que a probar este modelo… un coche con motor V8 de casi 7 litros, con turbo, 350 CV con un par brutal y un peso de 2,3 toneladas… y de precio, ni hablamos. En euros de hoy, como si fuesen 300.000 €. Más que la potencia me asustaba el peso y más que el peso, el precio. BMW M5 (1984). Más o menos en 1985 llegó a la redacción el M5, con más o menos el mismo bastidor, pero con el motor del M1 de 3,5 litros y 286 CV para un peso 1.500 kg. Fuimos a hacer una sesión de fotos a una carretera con asfalto de mala calidad y muy arrugado y como sabéis, queríamos las fotos más espectaculares… no fue fácil… Cadillac Allanté (1987). Un coche que se comenzaba a fabricar en los USA y se terminaba de construir en Italia… con tracción delantera y un motor, en su versión tope, de 8 cilindros en V, 4,6 litros y casi 300 CV. Supuestamente era un coche muy progresivo, pero Cadillac no era un especialista en conches de tracción delantera y cuando “atacabas” sentías que el coche iba “de puntillas” … no inspiraba confianza… Opel Kadett GSi 16V (1987). Os hablo de la versión sin catalizar de 160 CV “de verdad” comprobados en banco, un peso de apenas 1000 kg y una suspensión rígida… sobre todo atrás. Lo probe a fondo por las carreteras viradas de la zona y comprobé como la parte trasera, en apoyos fuertes, tenía “vida propia”. Ford Escort RS Turbo (1989). Os extraigo un párrafo de una prueba de la época, que no escribí yo: “el Escort nunca ha sido un modelo unánimemente alabado por su comportamiento en la carretera y cuando se le quiere sacar todo su jugo las cosas cambian… a nuestro juicio, para llevar un RS medianamente rápido, es preciso tener cierta experiencia al volante”. Asia Rocsta (1990). No solo me he llevado sustos de coches potentes y deportivos. Si no me equivoco esta mala copia del Jeep llegó a España en 1993 y a un precio muy competitivo. Probé la versión Diesel de 2.2 litros, realmente económica, que supuestamente daba 61 CV para un peso de más de 1.300 kg, un cambio lento, lentísimo, y una aerodinámica “dudosa”. Pero el coche, además de no correr, contaba con una dirección lenta y dura y unas suspensiones no muy bien resueltas… Alpine A610 V6 Turbo (1991). Hablamos de un modelo que había reforzado su bastidor, con motor trasero V6 turbo, bastante turbo, de 3 litros y 250 CV para un peso de menos de 1.500 kg. Pero de esos 1.500 kg el 57 por ciento iba detrás y solo el 43, es decir, menos de 650 kg, iban delante… Dodge Viper (1991). Grande, pesado y muy potente, este no era un coche fácil… pero menos “traicionero” de lo que podías esperar. El motor V10 de 8 litros y 394 CV ayudaba, porque era muy potente, con mucho par en baja, pero muy progresivo. Lo peor era su tamaño, su visibilidad, su reducido espacio en el habitáculo y su peso, alrededor de 1,7 toneladas, que hoy día no espanta a nadie, pero que en esos años era mucho.