У нас вы можете посмотреть бесплатно ¿Cómo logran los bancos fabricar dinero de la nada? или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
¿Crees que el banco es una "caja fuerte" gigantesca que guarda tu dinero? Ese error te está empobreciendo cada día porque, en realidad, el banco está haciendo negocios con dinero "que no existe". Hoy te ayudaré a desenmascarar el fraude más grande de las "finanzas modernas". 1. Ilusión óptica: La historia de la caja vacía La mayoría crecimos con la ingenua creencia de que el banco funciona como una "bodega". Llevas 10,000 pesos a depositar, el banco los guarda en la bóveda, y si alguien pide un préstamo, el banco toma exactamente ese billete y se lo entrega. Suena muy lógico y ético, pero es un engaño de la "percepción". La verdad es que cuando el banco otorga un préstamo, no toma la lana de la Señora A para dársela al Señor B. Simplemente teclean una secuencia de números en la computadora y crean una cantidad de "dinero nuevo" de la nada. No hay máquinas impresoras de dinero funcionando ruidosamente, no hay camiones blindados, solo "cifras" bailando en la pantalla. Mucha gente se indigna, pensando que esto es una "estafa" a gran escala. ¿Por qué se les permite prestar dinero que realmente "no poseen"? Esta es la base del sistema de "Reserva Fraccionaria" que rige el mundo. Si no entiendes esto, siempre te preguntarás por qué trabajas tan duro y tu dinero sigue "perdiendo valor". 2. Mecanismo de operación: Capital y Liquidez. Déjame contarte la historia de un tipo llamado Javier que abrió una "tienda de préstamos". Javier tiene 10 unidades de ahorro de toda su vida, lo que llamaremos "Capital propio". Le presta 100 unidades al cliente B con solo una nota de deuda, aunque solo tiene 10 unidades en su bolsillo. Preguntarás: "¿Qué pasa si el cliente B se gasta esas 100 unidades? ¿De dónde sacará Javier el dinero real para pagar?". Aquí es cuando debemos distinguir claramente dos conceptos que muchísimas personas, incluso financieros, confunden: "Capital" y "Liquidez". El "Capital" es como el escudo antibalas, utilizado para compensar si el prestatario incumple y no paga. La "Liquidez" es como el agua que fluye por una tubería, es el efectivo real para pagar cuando los clientes quieren retirar. Los bancos crean dinero prestado (crean depósitos), pero aún necesitan una cantidad de "efectivo" específica (Reservas) para manejar las transferencias a otros bancos. Si un banco presta de forma imprudente y agota su reserva de efectivo, enfrentará una crisis de "Liquidez". En ese momento, si todos los depositantes acuden a retirar a la vez, ocurrirá el fenómeno de "pánico bancario" (Bank run). Por eso los bancos no pueden imprimir dinero ilimitadamente como se rumora; están limitados por el monto de sus "reservas" y las reglas del juego del sistema. Pero, fundamentalmente, siguen haciendo negocios basados en la diferencia entre las cifras virtuales y el dinero real. 3. Psicología del comportamiento: ¿Por qué el pobre le teme y al rico le encanta? Este sistema crea un efecto secundario extremadamente peligroso llamado "Inflación". Cuando el crédito se expande, la cantidad de dinero en la economía aumenta, pero la cantidad de bienes no aumenta al mismo ritmo. El resultado es una escalada de precios, y quienes guardan efectivo (como nos enseñaron nuestros abuelos y padres) serán los más perjudicados. Aquí aparece una trampa psicológica llamada "aversión a la pérdida". La persona común prefiere dejar su dinero quieto en el banco para obtener unos intereses mínimos y miserables que invertirlo por miedo al riesgo. Pero no se dan cuenta de que, en un sistema donde el dinero se crea a partir de la deuda, el simple acto de "ahorrar" es una forma de riesgo que garantiza la pérdida de capital. Por el contrario, los ricos entienden ...