• ClipSaver
  • dtub.ru
ClipSaver
Русские видео
  • Смешные видео
  • Приколы
  • Обзоры
  • Новости
  • Тесты
  • Спорт
  • Любовь
  • Музыка
  • Разное
Сейчас в тренде
  • Фейгин лайф
  • Три кота
  • Самвел адамян
  • А4 ютуб
  • скачать бит
  • гитара с нуля
Иностранные видео
  • Funny Babies
  • Funny Sports
  • Funny Animals
  • Funny Pranks
  • Funny Magic
  • Funny Vines
  • Funny Virals
  • Funny K-Pop

RAFAEL CREMADES. "La calle de armas". Poesía de PABLO GARCÍA BAENA скачать в хорошем качестве

RAFAEL CREMADES. "La calle de armas". Poesía de PABLO GARCÍA BAENA 4 года назад

скачать видео

скачать mp3

скачать mp4

поделиться

телефон с камерой

телефон с видео

бесплатно

загрузить,

Не удается загрузить Youtube-плеер. Проверьте блокировку Youtube в вашей сети.
Повторяем попытку...
RAFAEL CREMADES.
  • Поделиться ВК
  • Поделиться в ОК
  •  
  •  


Скачать видео с ютуб по ссылке или смотреть без блокировок на сайте: RAFAEL CREMADES. "La calle de armas". Poesía de PABLO GARCÍA BAENA в качестве 4k

У нас вы можете посмотреть бесплатно RAFAEL CREMADES. "La calle de armas". Poesía de PABLO GARCÍA BAENA или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:

  • Информация по загрузке:

Скачать mp3 с ютуба отдельным файлом. Бесплатный рингтон RAFAEL CREMADES. "La calle de armas". Poesía de PABLO GARCÍA BAENA в формате MP3:


Если кнопки скачивания не загрузились НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru



RAFAEL CREMADES. "La calle de armas". Poesía de PABLO GARCÍA BAENA

Piano: ANTONIO LÓPEZ SERRANO.Priego de Córdoba ( Spain ). 11.12.2021 Coral "Miguel Gant" director: RAFAEL SÁNCHEZ. La calle de armas Así te amaba, voz lejana, cuando decías: Amanecía entonces en la calle de Armas... Era un carro ruidoso de gaseosas, sifones y aguas medicinales donde la aurora, dulce, sonreía como en triunfal cuadriga de leonados caballos. Cantaban, enjauladas, desde los hondos patios, las perdices, y el santero enlazaba de frescos heliotropos el centro de la Virgen del Socorro. Abrían los torneros sus puertas, y en la tienda cercana de tejidos colgaban de las perchas, rígidos, los capotes y las listadas telas flameaban al indolente aire como paramentos suntuosos abatidos sobre murientes fiestas. Las barberías humildes, el azogue manchado del espejo, irisaban de un rosa pálido de pomadas, de un azul de colonias, de verdes brillantinas, como un pavo real entreabriendo el ocaso purpúreo de su cola. Y los moldes de lata para dulces, las jaulas, las parrillas, los grandes rayadores, como escudos vencidos de guerreros, colgaban en la puerta del latonero hábil, donde el estaño finge un pez que salta líquido. En el número 7 de la calle de Armas, al pasar, el estío soplaba sus vaharadas de esencias turbadoras: inmóvil mediodía en las eras calientes cuando un sátiro joven deja caer el chorro de agua de su flauta. Allí estaban las hoces, las trallas, los rastrillos, las cribas, los sombreros de segador, los bieldos, y Junio respiraba coronado de adelfas que mustian los deseos con sus labios ardientes. Sobre grandes canastos se encontraban la yesca y el laurel victorioso, las navajas y el huevo de zurcir calcetines; y en papeles aparte, la sal y los cominos, el azafrán bermejo, como cabellos cárdenos de corsarios turquíes, el orégano amargo y el perejil fragante. María Francisca, abeja en panal de almidón, con delantales blancos de caladas vainicas, por la confitería repartía la dicha en cajas de sorpresa, con estampas brillantes de fabulosos pájaros en selvas irreales y misteriosas cruces que acercando a los ojos, enseñaban la casa santa de Loreto o la gruta de Lourdes. Cuando la tienda estaba dormida en la bateas al sopor de las moscas, sus prodigiosas manos, con tibias tenacillas y el ámbar de sus uñas, rizaban los manteles albos de los altares, los amitos, roquetes, los finos pañizuelos eucarísticos y los mismos repliegues, idénticas cenefas que bordaban de crema los pasteles de hojaldre, cándidas margaritas, abullonadas nubes, rodeaban el sacro pelícano sangrante y el vellón inocente del Agnus Dei. Con un largo quejido anunciaba el sillero amarillas aneas, y el vendedor de cuadros extendía sus cromos donde una mujer rubia, con el cabello suelto y felpa de brillantes, desde una rosaleda, arrojaba a los cisnes blancos copos de almendro, mientras la muerte rema, adornada de flores, por el viejo taller del relojero, en la dorada barca del tiempo, al compás de la péndola. tenue cual la guadaña abatiendo las mieses. Así, lejana, voz perdida, te amaba cuando decías: Era el amanecer en la calle de Armas...

Comments

Контактный email для правообладателей: u2beadvert@gmail.com © 2017 - 2026

Отказ от ответственности - Disclaimer Правообладателям - DMCA Условия использования сайта - TOS



Карта сайта 1 Карта сайта 2 Карта сайта 3 Карта сайта 4 Карта сайта 5