У нас вы можете посмотреть бесплатно El cementerio de BATERÍAS: La bomba de 2035 или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Nos venden el futuro eléctrico como un cielo azul, un mundo sin humos y con pajaritos cantando. La narrativa oficial de la Unión Europea nos empuja hacia el 2035 como la fecha de nuestra salvación climática, pero en ingeniería sabemos que la energía (y la contaminación) no desaparece por arte de magia; simplemente cambia de sitio. #coches #automoviles #cocheseléctricos Conviértete en miembro de este canal para disfrutar de ventajas: / @garajehermético Hoy no vamos a hablar de autonomías ni de si el cargador de tu barrio funciona o no. Hoy vamos a viajar a ese futuro idílico para plantear la pregunta que los anuncios de coches esquivan: ¿Dónde vamos a meter los millones de toneladas de baterías muertas que están por venir? Para el año 2030, se calcula que tendremos 11 millones de toneladas de baterías llegando al final de su vida útil. Estamos ante un tsunami de residuos para el que, sencillamente, no estamos preparados. El mito de la economía circular y la trampa del LFP. El dinero mueve el mundo, y en el reciclaje no es diferente. Hasta hace poco, las baterías de litio utilizaban mezclas de Níquel, Manganeso y Cobalto (NMC). Como el cobalto y el níquel son carísimos, reciclarlas era rentable: sacabas "oro" de su interior. Sin embargo, la industria está virando masivamente hacia las baterías de Litio Ferrofosfato (LFP) porque son más baratas y seguras. El gran problema oculto es que, al no contener esos metales valiosos, el coste de reciclarlas es superior al valor de los materiales que recuperas. Es como intentar reciclar un vaso de plástico gastando más energía y dinero de lo que cuesta fabricar uno nuevo. La "Masa Negra" y el colonialismo tóxico Cuando una batería llega a la planta de tratamiento, se tritura para obtener la llamada "Black Mass" o Masa Negra. Es un polvo oscuro, una mezcla de litio, cobalto y grafito altamente tóxica. Para separar estos componentes existen dos vías: la pirometalurgia (quemarlas a 1.500 grados, lo cual emite gases que hay que filtrar y pierde el litio) y la hidrometalurgia (bañarlas en ácidos potentes como el sulfúrico). Aquí es donde entra la hipocresía europea. Como el proceso es sucio y genera residuos químicos ingentes, Europa apenas tiene capacidad para refinar esta masa. ¿La solución actual? Meterla en barcos y mandarla a Asia. El desafío extremo para los desguaces. Los Centros Autorizados de Tratamiento (CAT) están preocupados. Un coche de gasolina siniestrado es un trozo de hierro inerte una vez que le quitas los líquidos. Un coche eléctrico es una bomba latente. Si las celdas están dañadas, pueden entrar en "fuga térmica" (Thermal Runaway) días o semanas después del accidente. Un fuego de batería de litio es casi imposible de apagar; no basta con agua, a veces hay que sumergir el coche entero en una piscina durante 48 horas. Esto ha provocado que muchos desguaces se nieguen a aceptarlos o cobren tarifas prohibitivas porque sus seguros contra incendios se han disparado. El pasaporte de baterías de 2027. La Unión Europea implementará en 2027 el "Pasaporte Digital de Baterías". Cada unidad tendrá un código QR con su historial y su estado de salud (SOH). Aunque la intención es buena (evitar el cobalto de minas ilegales), esto herirá de muerte al mercado de segunda mano. Si quieres vender tu coche tras ocho años y el QR marca que la salud de la batería está por debajo del 70%, tu coche pasará a valer cero euros de forma instantánea. El timo de la "Segunda Vida" y la minería urbana A menudo oímos que las baterías de los coches servirán para almacenar energía solar en las casas. Es una idea preciosa para las memorias de sostenibilidad, pero un reto logístico y de seguridad titánico. Mezclar paquetes de baterías de diferentes fabricantes, estados de salud y químicas para crear acumuladores fiables es, a día de hoy, un proyecto que solo sobrevive gracias a las subvenciones. Por otro lado, se habla de la "minería urbana" como la solución para no abrir más agujeros en la tierra. Pero la demanda de baterías crece un 30% anual y el retorno de baterías viejas es mínimo porque el parque eléctrico aún es joven. Esto significa que seguiremos dependiendo de minas a cielo abierto en China, Australia o África durante las próximas dos décadas. Conclusión El coche eléctrico tiene ventajas locales innegables: silencio, par motor y ausencia de humos en nuestras calles. Pero no seamos ingenuos. El problema de los residuos es la gran bomba de relojería de la próxima década. Si no estandarizamos la fabricación para que el reciclaje sea sencillo y rentable, y si no dejamos de exportar nuestra basura al tercer mundo, el sueño verde se convertirá en una pesadilla negra. Como siempre, la factura final la pagaremos nosotros, los usuarios de a pie.