У нас вы можете посмотреть бесплатно La muerte del conde risueño Misterio Hércules Poirot или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
La muerte del conde risueño Misterio Hércules Poirot El conde Álvaro de Monteclaro era famoso por dos cosas: su fortuna… y su risa. Una carcajada sonora, contagiosa, imposible de ignorar. Por eso resultó tan inquietante que, la noche de su muerte, los invitados juraran haberlo oído reír desde su despacho… minutos antes de encontrarlo sin vida. El médico habló de un ataque fulminante al corazón. El conde tenía antecedentes. Pero Hercule Poirot frunció el ceño. — « La risa, mes amis, es una reacción. Y las reacciones necesitan un estímulo. » El conde fue hallado en su sillón, una copa de licor en la mano. No había señales de lucha. Sin embargo, sobre el escritorio reposaba un pequeño cilindro metálico, decorado con filigranas antiguas. Un juguete mecánico. Poirot lo examinó con delicadeza. Al presionar un resorte oculto, el cilindro emitía una grabación breve: la risa estruendosa del conde. Una imitación perfecta. El asesino conocía bien la vanidad del noble. Sabía que le divertía grabar su propia voz en artefactos curiosos. La noche del crimen, alguien colocó el cilindro en el despacho y lo activó desde el pasillo mediante un hilo fino que pasaba bajo la puerta. Los invitados, al oír la risa, asumieron que el conde seguía vivo. Pero en realidad ya estaba muerto. El veneno — incoloro, de acción rápida — había sido vertido en el licor minutos antes. ¿Quién tenía acceso? Su sobrino, heredero impaciente, que además sabía de la existencia del cilindro y del gusto excéntrico del conde por tales juguetes. — « El asesino no necesitaba imitar la alegría, » concluyó Poirot con suavidad. « Solo necesitaba reproducirla. » La risa que todos oyeron no fue la de un hombre vivo. Fue el eco mecánico de una vida que ya se había extinguido. Y en aquella casa silenciosa, la última carcajada no fue de alegría… sino de engaño. 🎭 Gracias por ver :) #herculepoirot #secreto #cuentoparadormir #audiolibro