У нас вы можете посмотреть бесплатно LA DIVINIDAD DE CRISTO, Estudio Bíblico Num. 4 или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
La divinidad de Cristo es uno de los pilares fundamentales de la fe cristiana. No se trata solo de una doctrina teológica, sino de una verdad viva que revela quién es Jesús en esencia: Dios eterno hecho carne, plenamente divino y plenamente humano. Desde el principio de las Escrituras, la Biblia afirma con claridad que Cristo no es un ser creado ni un simple maestro moral, sino el Hijo eterno de Dios, participante activo en la creación, la redención y la restauración final de todas las cosas. El apóstol Juan declara con palabras contundentes: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1). Esta afirmación no deja lugar a dudas: Jesús existía antes de nacer en Belén, compartía la misma naturaleza divina del Padre y es eterno. Su encarnación no disminuyó Su divinidad, sino que la reveló de una manera cercana y comprensible para la humanidad. A lo largo de los Evangelios, Cristo manifestó atributos que pertenecen únicamente a Dios. Él perdonó pecados, algo que solo Dios puede hacer; calmó el viento y el mar con Su palabra; conoció los pensamientos del corazón humano; y aceptó adoración sin corregir a quienes se postraban ante Él. Estas acciones no fueron simbólicas ni figurativas, sino expresiones claras de Su autoridad divina. Además, Jesús se identificó a sí mismo con el nombre divino al decir: “Antes que Abraham fuese, Yo Soy” (Juan 8:58), una referencia directa al nombre con el que Dios se reveló a Moisés en el Sinaí. Con esta declaración, Cristo afirmó Su eternidad y Su igualdad con el Padre, provocando asombro y rechazo entre quienes comprendieron el peso de Sus palabras. La divinidad de Cristo también se manifiesta en Su obra redentora. Solo un Salvador divino podía cargar con el pecado de toda la humanidad y vencer la muerte. Su sacrificio en la cruz no fue el acto heroico de un hombre común, sino la entrega voluntaria del Dios eterno, cuyo amor infinito se inclinó hasta lo más profundo del dolor humano para ofrecer salvación. Su resurrección es la confirmación definitiva de Su naturaleza divina, pues la muerte no pudo retener al Autor de la vida. Reconocer la divinidad de Cristo transforma nuestra relación con Él. Jesús no es solo un ejemplo a seguir, sino el Señor digno de adoración, el Dios cercano que comprende nuestras luchas y al mismo tiempo posee todo poder para salvar, sostener y restaurar. Creer en Su divinidad es confiar plenamente en Su palabra, rendirle nuestra vida y descansar en la seguridad de que Aquel que camina con nosotros es el mismo que gobierna el universo. En Cristo, Dios se reveló plenamente. Mirar a Jesús es contemplar el corazón del Padre, lleno de gracia, verdad y amor eterno. Su divinidad no lo aleja de nosotros; al contrario, es la garantía de que nuestra fe está firmemente anclada en un Salvador todopoderoso y fiel.#reflexionbiblica #estudiandolabiblia #estudiobíblico #estudiobiblico #videoviral #viralvideo