У нас вы можете посмотреть бесплатно Tengo 108 años... Estos 7 alimentos son la razón por la que sigo viva или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Tengo 92 años. Y cuando uno llega a esta edad, algo cambia: el miedo a decir la verdad desaparece. No porque te vuelvas valiente, sino porque ya no queda nada que proteger. He sobrevivido a mi esposa. A mis amigos. Incluso a la versión de mí mismo que vivía preocupado por lo que otros pensaban. Estoy cerca del final. No de forma poética. De forma real. Y desde aquí veo algo con una claridad brutal: Están viviendo como si tuvieran tiempo. Tratan los días como si fueran baratos. Reemplazables. Como si hubiera un almacén secreto lleno de años extra esperando más adelante. No lo hay. Tenía un amigo llamado Jack. Brillante. Exitoso. Ambicioso. Una noche me dijo: “Cinco años más. Trabajo como un animal cinco años más, llego al número, y después empiezo a vivir.” Tres días después murió de un infarto masivo a los 42 años. Nunca fue a Italia. Nunca pintó. Nunca empezó a vivir. La tragedia no fue que muriera. Todos morimos. La tragedia fue que pospuso su vida. Y veo a muchos de ustedes haciendo lo mismo. “Disfrutaré cuando consiga el ascenso.” “Viajaré cuando todo esté más tranquilo.” “Perdonaré cuando el otro se disculpe.” “Viviré cuando tenga más tiempo.” No existe el “después”. Solo existe el ahora. Desde este lado de los 90, casi todo se vuelve pequeño. Títulos, premios, reconocimientos. Yo también recibí aplausos alguna vez. Pero volví a casa a una habitación oscura. El trofeo desapareció. Los momentos perdidos no. Tu trabajo te reemplazará en semanas. Tus correos serán olvidados. Tus plazos se disolverán. Pero las personas que ignoras para “más adelante” no estarán ahí para siempre. Y hay algo más: la mayoría no está pensando en ti. Está pensando en sí misma. El ego te mantiene paralizado, temiendo quedar mal, temiendo equivocarte, temiendo decir lo que sientes. Mata el ego antes de que mate tu vida. Di lo que sientes. Llama a quien amas. Deja de esperar el momento perfecto. Practica esto: imagina que cada momento común podría ser el último. El último abrazo. El último café compartido. La última conversación. No para vivir con miedo, sino para despertar. Porque un día lo será. La conciencia de la muerte no deprime. Despierta. Elimina lo innecesario. Vuelve sagrado lo simple. Nadie recuerda correos. Nadie recuerda reuniones. Se recuerda la presencia. No necesitas vivir ruidosamente. Necesitas vivir despierto. Si hay una conversación difícil que llevas años evitando, tenla. Si hay un perdón pendiente, entrégalo. Si hay un sueño que postergas esperando sentirte listo, empieza antes de estarlo. El coraje no es ausencia de miedo. Es avanzar a pesar de él. Un día te harás una pregunta silenciosa: “¿Viví como quería o como se esperaba de mí?” Esa es la que importa. El reloj no hace ruido. Pero nunca se detiene. No pospongas tu vida. No trates tu tiempo como si fuera barato. No esperes permiso. Ve a vivir. No mañana. Hoy. — Suscríbete para más verdades de quienes ya caminaron casi todo el camino. #leccionesdevida #mayoresde90 #sabiduría #noesperes #viveahora #presencia #tiempo #crecimientopersonal #concienciadelamuerte #sabiduriadelosmayores