У нас вы можете посмотреть бесплатно Audio. Capítulo 148. Lamento sobre Yerushalayim или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
"... Al salir de la ciudad, desde la parte más alta del Monte de los Olivos, lugar amado al que íbamos con tanta frecuencia, volví la vista hacia sus casitas, hacia el hermoso Templo que a aquella hora, al atardecer, se teñía de oro y cobre, expandía su luminosidad como si se tratase de un gran foco de Luz que iluminaba toda la ciudad y todos sus alrededores; todas las piedras de mi ciudad resplandecían doradas y se veían desde aquel montículo, y ante aquella belleza que pronto iba a ser destruida, que pronto iba a desaparecer, lloré; lloré de tristeza, porque sabía de su no muy lejana destrucción; Yerushalayim, cuántas veces quise arropar a tus hijos como la gallina junta a sus polluelos bajo las alas; y tú no quisiste y por ello quedarás desolada, quedarás desierta, serás destruida; porque en ti habitó la Luz y no quisiste verla; y como tantas veces asesinaste a los profetas que te fueron enviados, esta vez volverás a hacer lo mismo; has cerrado tu puerta a la llamada del Padre, a la invitación a su banquete; y Yo me iré de vosotros y no volveréis a verme hasta los días finales, Ya os había anunciado la destrucción de Yerushalayim, pero vosotros quisisteis saber más, y entonces os hablé sobre la llegada de los días finales... Antes del final de los días se levantará nación contra nación; habrá epidemias y hambre, terremotos e inundaciones; y esto será el principio de la gran tribulación. Vosotros viviréis esta tribulación; se va a producir un gran cataclismo, y sí es cierto que habrá fenómenos celestiales y prodigios en el sol y las estrellas; y entonces será llegado el momento de mi Venida a la Tierra, y las naciones llorarán por todas sus equivocaciones; y los justos seguirán adelante camino del Padre y los que no quieran ver ni oír quedarán atrapados en las cárceles de sus propias almas. Toda esta profecía os preocupó en gran manera. Era normal, porque anunciar el fin de los días de una Humanidad no era cosa de la que hablásemos normalmente; y a pesar del miedo que podían daros estos acontecimientos, os tranquilizaba el saber que todavía quedaban muchos siglos para que eso se produjera." @mariamedyna