У нас вы можете посмотреть бесплатно Pensar demasiado no es inteligencia (Schopenhauer lo advirtió) или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Hay algo que nunca te han dicho sobre tu forma de pensar. Algo que tus padres no comprendieron. Que tus maestros no reconocieron. Que tus amigos jamás notaron. Y es esto: tu mente no está enferma. No está rota. No necesita ser reparada. Pero tampoco está bien. Porque lo que experimentas cada noche, cuando todos duermen y tú permaneces despierto, analizando conversaciones de hace años, desarmando cada palabra que dijiste, prediciendo futuros que nunca llegarán... eso no es inteligencia. No es profundidad. No es lo que crees que es. Es algo más oscuro. Más complejo. Y mucho más peligroso. Porque mientras los demás cierran los ojos y descansan, tú permaneces atrapado en un teatro mental que nunca detiene su función. Escena tras escena. Diálogo tras diálogo. Y no puedes salir. No porque no quieras. Sino porque algo fundamental en la arquitectura de tu conciencia te mantiene encadenado ahí dentro. Observando. Analizando. Diseccionando cada fragmento de realidad hasta que pierde todo significado. Y lo peor no es que no puedas dormir. Lo peor es que has comenzado a creer que esto es un defecto. Que hay algo malo en ti. Que si tan solo pudieras meditar mejor, respirar correctamente, pensar positivo, encontrar el método correcto... podrías finalmente apagar ese ruido interno y ser normal. Ser como los demás. Vivir en paz. Pero esa creencia es una mentira. Una mentira que te han vendido durante años. Y hoy vas a descubrir por qué. Porque lo que estás experimentando no es una enfermedad mental. No es ansiedad mal gestionada. No es falta de disciplina emocional. Es la consecuencia natural de un tipo específico de conciencia. Una conciencia que ve demasiado. Que comprende demasiado. Que no puede dejar de observarse a sí misma. Y Schopenhauer lo entendió hace más de doscientos años, cuando nadie más prestaba atención.