У нас вы можете посмотреть бесплатно LAS TRAMPAS DE LA POLÍTICA: ¿GÉRMEN DE SU PROPIA DESTRUCCIÓN? или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Hoy queremos poner el foco en una metáfora que, a nuestro juicio, describe muy bien la realidad de la gestión pública: "Las Trampas de la Política." Esta no es solo una frase, sino el resumen de un conjunto de maniobras y movimientos que, dentro de los márgenes de lo permitido —o justo al borde—, buscan evitar el contrapeso, la fiscalización y la oposición. En definitiva, buscan neutralizar la verdadera esencia de la democracia: la coexistencia. El Uso de los Resortes del Estado La primera trampa que observamos es el uso estratégico, y a veces sutil, de los resortes del Estado. Nos referimos a cómo se operan los mecanismos burocráticos y las designaciones para sortear trabas y asegurar la presencia en lugares clave. El objetivo es conseguir una gestión sin las incómodas preguntas y el escrutinio que debe ejercer la oposición. Evitar el Contrapeso: La política se convierte en un ejercicio de "evasión de controles" donde la fuerza de la mayoría busca anular el rol de las minorías. La oposición es vista como un obstáculo a sortear, no como un componente de la salud institucional. Ejemplos actuales de maniobras de captura Tenemos ejemplos muy recientes y puntuales que ilustran perfectamente estas "trampas": La Elección de Autoridades en la Cámara de Diputados: Las designaciones en la cámara baja son la radiografía de este juego. Si el proceso no parece respetar un debate genuino o las minorías, sino que se percibe como una distribución interna de poder, la política se destruye a sí misma. ** El Nombramiento en el Tribunal de Cuentas: La postulación de Marcos Illescas, pro secretario del Consejo Deliberante con vinculaciones societarias, al cargo de Vocal del Tribunal de Cuentas, es un caso de libro. El Tribunal de Cuentas debe ser el principal órgano de control del gasto. Si se nombra a alguien con estrechos lazos con el oficialismo o el círculo de poder, ¿qué control podemos esperar? La Elección del Defensor del Pueblo: La situación con Martín Del Frari ilustra la misma trampa. Cuando la designación parece predestinada, sin un proceso de elección abierto y transparente, se alimenta la idea de que el cargo "ya era para él". Se saltea el respeto por el proceso, rompiendo la confianza en la herramienta democrática. Nominaciones a Dedo y Falta de Proceso: El caso de Cristina Kirchner nombrando a Juan Manuel Urtubey en Fuerza Patria sin atravesar un proceso de elección coherente es otro ejemplo de cómo se sustituye la competencia democrática por la decisión verticalista. La Trampa del Perpetuarse en el Poder Otra trampa peligrosa es la de extender los límites del mandato más allá de lo razonable, torciendo el espíritu de la ley para garantizar la permanencia. Los Gobernadores y la Tercera Vez: Las intenciones de algunos gobernadores de empujar sus mandatos a una tercera vez o más, como hemos visto en nuestra historia reciente, son un ataque directo al principio de alternancia. Es forzar "más allá de lo posible" la letra y el espíritu democrático. El Intendente Que No Asume: La situación del intendente de Vaqueros, #DanielMoreno, que no asume su banca en el Senado y se queda en la intendencia sin comunicarlo, muestra no sólo una falta de respeto por el voto popular sino un activo desprecio por el mandato de explicar y dar previsibilidad a la gobernanza. La Consecuencia: El Descreimiento Ciudadano y la antipolítica Cuando la política se dedica a tramar estas trampas, a desactivar el control, la consecuencia es que la política cae en su propia trampa. Se destruye a sí misma. En la últimas elecciones el ausentismo y el voto en blanco ganaron con el 34% del padrón. La participación electoral fue del 66% del padrón. Se trata del valor más bajo en elecciones legislativas desde la vuelta a la democracia. "Después nos quejamos de que la gente no quiere votar..." Las trampas son el caldo de cultivo para el descreimiento. Si la ciudadanía ve que los procesos son una farsa, que los controladores son los mismos controlados, o que los mandatos se estiran indefinidamente, ¿cómo podemos esperar que confíen en el voto? El problema no es que la gente "vote mal," sino que siente que la propia dirigencia ha roto el contrato democrático. La falta de democracia interna es lo que rompe la política hacia afuera. Karl Marx, decía que el capitalismo tiene "el germen de su propia destrucción", y veía allí una salida al sistema que él cuestionaba. Pero en las sociedades actuales no podemos desear lo mismo para la política. Es vital que la ciudadanía y la oposición estén alertas. Solo la libertad de decir y expresar, la libertad de seguir marcando lo justo y correcto, solo la libertad que exige transparencia en estos procesos de nombramiento y control podemos desactivar las Trampas de la Política y recuperar la salud de las instituciones y el propósito para el que fueron creadas.