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Fray José de Vaquedano – Lamentación 2ª de Viernes Santo: Matribus suis dixerunt Matribus suis dixerunt (tiple y ac.) Monica Piccinini (soprano) Manuel Vilas (arpa barroca) Fray José de Vaquedano tomó posesión de su cargo como maestro de capilla de la Catedral de Santiago de Compostela el 10 de mayo de 1681. Ya no se movería de Santiago, en los más de treinta años que aún le quedaban de vida. Fue un fidelísimo cumplidor de sus obligaciones, hasta el punto de que no queda, prácticamente, ni una sola queja del Cabildo respecto de su servicio, y sí muchos testimonios de la estima de que gozaba, tanto por parte de los músicos como de las autoridades de la catedral. Se conservan siete lamentaciones suyas: dos a 8 voces, una a 7 “con instrumentos” (= tres tiples y un contralto, y tres instrumentos), una “a 6 con vigüelas” (= tres voces y tres instrumentos), una “a 3” (= dos tiples y un instrumento) y dos a solo, una de tiple y otra de contralto. La novedad reside en las lamentaciones solísticas, en las que Vaquedano da un enorme paso adelante respecto a sus contemporáneos: sus melodías son de un belcantismo del todo desusado entre nosotros, con pasajes que sólo se comprenden en un compositor que había sido en su juventud “tiple de gala, cosa grande y muy diestro”, y que en su madurez supo aplicar sus excepcionales conocimientos, por propia experiencia, de la voz humana a la composición de su música. (José López-Calo: FRAY JOSE DE VAQUEDANO. NUEVAS APORTACIONES A SU BIOGRAFIA Y AL ESTUDIO DE SU OBRA). Libro de las Lamentaciones del profeta Jeremías. Cap 2, vers. 12-15. LAMED. Matribus suis dixerunt : Ubi est triticum et vinum ? cum deficerent quasi vulnerati in plateis civitatis, cum exhalarent animas suas in sinu matrum suarum. (Decían a sus madres: ¿Dónde está el trigo y el vino? Desfallecían como heridos en las calles de la ciudad, Derramando sus almas en el regazo de sus madres.) MEM. Cui comparabo te, vel cui assimilabo te, filia Jerusalem? cui exæquabo te, et consolabor te, virgo, filia Sion? magna est enim velut mare contritio tua : quis medebitur tui ? (¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, hija de Jerusalén? ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sion? Porque grande como el mar es tu quebrantamiento; ¿quién te sanará?) NUN. Prophetæ tui viderunt tibi falsa et stulta; nec aperiebant iniquitatem tuam, ut te ad pœnitentiam provocarent; viderunt autem tibi assumptiones falsas, et ejectiones. (Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; Y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.) SAMECH. Plauserunt super te manibus omnes transeuntes per viam; sibilaverunt et moverunt caput suum super filiam Jerusalem: Hæccine est urbs, dicentes, perfecti decoris, gaudium universæ terræ? (Todos los que pasaban por el camino batieron las manos sobre ti; silbaron, y movieron despectivamente sus cabezas sobre la hija de Jerusalén, diciendo: ¿Es esta la ciudad que decían de perfecta hermosura, el gozo de toda la tierra?) Ierusalem, Ierusalem, convertere ad Dominum Deum tuum. (Jerusalén, Jerusalén, vuélvete hacia el Señor tu Dios.) Imágenes: Catedral de Santiago de Compostela (Puerta Santa y Puerta de las Platerías)