У нас вы можете посмотреть бесплатно Mariano Closs criticó con dureza al plantel de Boca или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
#bocajuniors #espn #copalibertadores #futbolargentino 👍Si te gustan los videos y querés apoyar el canal, podés hacerlo con una pequeña donación. Tu ayuda sirve para mejorar el contenido y seguir creciendo cada día 💙 📌 Alias: Alias: futboltribunero 📌 PayPal: paypal.me/futboltribuneros Lo de Boca no es un problema de nombres: es un problema de funcionamiento, identidad y convicción. El plantel está construido como si cada partido fuera distinto, pero el equipo juega siempre igual… y mal. No hay una idea sostenida, no hay continuidad, no hay señales claras de hacia dónde se quiere ir. Defensivamente, Boca vive al límite. No controla los partidos: los sobrevive. Juega demasiado tiempo en campo propio, retrocede mal y defiende hacia atrás. Cada ataque rival parece peligro de gol porque el equipo no achica, no anticipa y no ordena. La sensación es que resiste, nunca que domina. En el mediocampo está el mayor déficit: no hay control del ritmo. Boca corre cuando no debe correr y se frena cuando debería acelerar. Falta autoridad futbolística. La pelota quema, se juega de primera por obligación, no por convicción, y el pase seguro casi no existe. Sin manejo, Boca queda largo, partido, vulnerable. En ataque el problema es todavía más grave: no hay creatividad ni sorpresa. Todo es previsible. Pocas sociedades, escaso movimiento sin pelota y una dependencia exagerada de arrestos individuales. El equipo llega poco y mal, sin gente acompañando, sin volumen. El área rival queda lejos y aislada. Pero lo más preocupante no es lo táctico, es lo anímico. Boca juega con una carga que lo aplasta. Se nota un equipo tenso, apurado, que confunde intensidad con desorden. No hay rebeldía futbolística, no hay liderazgo sostenido dentro del campo. Cuando el plan falla, no aparece una reacción colectiva. Este plantel, por historia y recursos, debería imponer condiciones. Sin embargo, se adapta al rival, se acomoda a la dificultad y termina justificándose en el contexto. Boca dejó de marcar la agenda y pasó a esperar que algo ocurra. La conclusión es incómoda pero necesaria: Boca hoy no intimida, no domina y no convence. Tiene nombres, tiene experiencia y tiene peso específico, pero no tiene un equipo. Y en este nivel, eso se paga.