У нас вы можете посмотреть бесплатно Le dije a mi novio que acompañaría a mi ex a una reunión familiar para demostrar que no estábamos или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Le dije a mi novio que acompañaría a mi ex a una reunión familiar para demostrar que no estábamos en malos términos. A él no le gustó, pero igual fui. Cuando volví, el ya no estaba en casa, pero mis padres sí. El les había contado y ahora no me quieren hablar. La primera vez que vi la silla puesta para cuatro en la mesa de Navidad y la mía vacía, pensé que era una broma pesada de mis padres. Luego vi a Bruno sentado al lado de mi mamá, riendo con una confianza que ya no tenía conmigo, y entendí que la broma era yo. Ni siquiera habían necesitado mentirme ni esconderse mucho: simplemente habían aprendido a planear su vida sin contar conmigo. Fue el momento exacto en el que sentí que alguien me había sacado de mi propio lugar en mi propia casa. Y lo peor es que, si le preguntaras a cualquiera de ellos, te diría que todo empezó porque yo no supe respetar a los demás, cuando yo solo estaba tratando de demostrar que podía ser una ex madura, moderna y sin dramas. Si quiero ser justa conmigo misma, supongo que tengo que empezar por ahí, por la vez que acepté ir a una reunión familiar de mi ex, convencida de que eso me hacía ver como alguien superior y no como la mala de la película que ellos decidieron inventar después. Siempre me gustó verme como la ex que tiene todo bajo control. Cuando terminé con Javier, me prometí que no iba a ser de esas mujeres que bloquean, que hacen escenas o que desaparecen; yo iba a ser la ex elegante, la que todavía saluda a la suegra, la que demuestra que es tan buena persona que nadie puede hablar mal de ella. Mientras tanto, mi vida seguía y empecé a salir con Bruno. Mis padres se encariñaron con él rapidísimo, casi más que yo. Mi papá lo veía como el hijo que nunca tuvo, porque Bruno siempre estaba dispuesto a ayudarle con el carro, con los papeles del banco, con cualquier cosa aburrida que a mí no me apetecía. Mi mamá, encantada porque él la acompañaba al súper, cargaba las bolsas y hasta le hacía conversación en la cocina. Yo lo quería, pero también lo daba por hecho. Sentía que él sabía que era afortunado de tenerme y que, si mis papás lo adoraban, era una extensión de lo que yo valía. La noche que Javier me escribió fue como una especie de prueba del universo a esa imagen que yo tenía de mí. Me mandó un mensaje diciendo que su familia iba a hacer una pequeña reunión, que querían verme, que les daba gusto saber que yo estaba bien y que sería bonito demostrar que no habíamos terminado mal. 0:00 Historia Principal 11:00 Comentarios 13:23 Actualización 1 17:48 Comentarios de la actualización 1 20:00 Actualización 2 24:14 Comentarios de la actualización 2 26:25 Actualización 3 30:22 Comentarios de la actualización 3 32:35 Actualización 4 36:07 Comentarios de la actualización 4 38:18 Actualización 5 42:01 Comentarios de la actualización 5