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Mi hermano me lastimó la espalda — mis papás me culparon. La especialista en columna expuso la... @riodelavenganza —Debiste haber hecho algo para molestarlo —dijo mi madre, viéndome luchar por levantarme del suelo. El dolor en mi espalda era insoportable, pero sus palabras dolieron más que cualquier herida física.Mi hermano Marcus estaba en la puerta, con el rostro entre enojo y satisfacción. Me llamo Emma Collins, tengo 24 años, y acabo de vivir lo que sería la última vez que mi hermano me pondría una mano encima. Aunque aún no lo sabía, esa tarde cambiaría todo.Había regresado a casa para ayudar a empacar mi hogar de la infancia. Mis padres se estaban mudando a una casa más pequeña y necesitaban ayuda para ordenar años de recuerdos acumulados.Marcus, mi hermano de 28 años, siempre había sido el hijo dorado, a pesar de su temperamento volátil y su tendencia a la violencia. El incidente comenzó por algo trivial: había puesto algunos de sus trofeos deportivos en una caja de donación.—Son de la prepa —le expliqué cuando los descubrió—. No los has visto en años.Su cara tomó ese rojo familiar, el que siempre antecedía a una explosión. Antes de que pudiera reaccionar, me agarró de los hombros y me azotó contra la pared. El impacto me sacudió toda la columna y caí al suelo hecha un ovillo.Mientras me retorcía de dolor, la única preocupación de mi madre eran los sentimientos de Marcus.—Emma siempre sabe cómo hacerlo enojar —le dijo a mi padre, que por fin salió de su despacho tras escuchar el alboroto.—Yo no… —intenté hablar, pero el dolor apenas me dejaba respirar.—Solo discúlpate con tu hermano —dijo mi padre, sin siquiera mirarme—. Sabes lo importantes que son esos trofeos para él.Marcus sonrió con suficiencia, los brazos cruzados.—Sí, Emma, discúlpate.