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Ubicada en la Provincia de Vilcashuamán (Ayacucho, Perú), y circundada por los ríos Pampas y Chinche, se encuentra la Hacienda de Ayrabamba, cuya historia data del siglo XVII. Propiedad de doña María Josefa Vásquez de Velasco, sus hermanos y su marido, don Francisco de Santa Coloma, Gobernador de la provincia de Castrovirreyna, producía caña de azúcar y elaboraba aguardiante, además de proveer alimentos al obraje de Cacamarca, complejo manufacturero-agropecuatorio fundado por el encomendero Hernán Guillén de Mendoza y luego propiedad del Monasterio de Santa Teresa de Huamanga, que, a su vez, lo alquila en 1685, al Noviciado de Lima por un lapso de 100 años. En octubre de 1711, los propietarios de Ayrabamba venden la Hacienda al administrador del obraje de Cacamarca, el padre Pedro Verástegui, que actuaba en representación del Noviciado de Lima. Ya en el siglo XX, Ayrabamba sobrevive a la Reforma Agraria y luego de pertenecer a los Picasso, es propiedad de los Parodi, quienes afrontan la incursión de Sendero Luminoso en Ayacucho. Sufren en la noche del 10 de julio de 1980, el ataque de un grupo de senderistas, liderados por Augusta La Torre, primera esposa de Abimael Guzmán, quienes además de destruir notoriamente la hacienda, buscaron al ingeniero César Parodi, propietario de Ayrabamba, pero este logró escapar cruzando el río Pampas. En la actualidad, Ayrabamba sigue siendo propiedad de la familia Parodi. Cerca a la hacienda, se encuentra la comunidad de Ayrabamba, quienes la cuidan y desean que se convierta en un destino turístico para Ayacucho. Todavía no ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Nación, pese a su gran valor histórico e industrial. "Se trata de un complejo arqueológico industrial importante que se debe trabajar como proyecto de turismo comunitario; lo primero que hay que hacer es el reconocimiento, hay que delimitar el área patrimonial y luego elaborar un proyecto de la mano entre los Ministerios de Cultura y Comercio Exterior y Turismo; el mismo plan COPESCO podría participar en una propuesta de este tipo", señaló el reconocido museólogo peruano Luis Repetto.