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Sermón del día domingo 31 de agosto de 2014 Iglesia Nacional Presbiteriana Príncipe de Paz Humbold #50, Centro, México D.F. 06040 Tel. (55) 5518-6114; (55) 5518-5900 http://inp-principedepazcentro.org.mx Pbro. Edgar González Terán Lectura Bíblica: Nuevo Testamento: "2ª Pedro 1.16-21" Antiguo Testamento: "Salmo 119.105-112" LÁMPARA ES A MIS PIES TU PALABRA Salmo 119:105 La palabra de Dios nos dirige en nuestra obra y camino, y el mundo sería indudablemente un lugar tenebroso son ella. El mandamiento es lámpara que se mantiene encendida con el aceite del Espíritu, como luz que nos dirige al elegir nuestro camino y los pasos que damos en ese camino. –Aquí se alude a la obediencia a los mandamientos de Dios por parte del pecador sometido a una etapa de misericordia, la obediencia del creyente partícipe del pacto de gracia. – El salmista es frecuentemente afligido pero con el anhelo de llegar a ser más santo; diariamente eleva oraciones pidiendo gracia vivificante. Nada podemos ofrecer a Dios que Él acepte, sino lo que a Él le plazca enseñarnos a hacer.- Tener nuestra alma o vida continuamente en nuestras manos presupone el peligro constante de la vida; sin embargo, él no olvidaba las promesas ni los preceptos de Dios. –Innumerables son las trampas puestas por los impíos; y dichoso es el siervo de Dios a quien ellos no han hecho errar de los preceptos de su Señor. – Los tesoros celestiales son herencia eterna; todos los santos los aceptan como tales, por tanto pueden contentarse con poco de este mundo. – Debemos buscar consuelo sólo en el camino del deber y ese deber debe cumplirse. Por gracia de Dios el hombre bueno pone su corazón en su obra que, entonces, se cumple bien.