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Nuestro contacto de WhatsApp: https://wa.me/3147614920 En este video, revelamos los secretos para aumentar la producción de frutos en tus cultivos y maximizar su rendimiento. Al final de este vídeo, tendrás una comprensión clara de cómo enfocarte en los elementos clave para obtener cosechas más abundantes. Empecemos por entender de dónde provienen los componentes esenciales para el crecimiento de los frutos. Todos los frutos en las plantas se forman a partir de lo que llamamos fotoasimilados, que son comúnmente conocidos como carbohidratos o azúcares. Los fotoasimilados se generan a través de un proceso químico que ocurre en las plantas. Este proceso implica la captación de energía solar a través de las hojas, la absorción de dióxido de carbono del aire mediante los estomas, y la toma de agua del suelo a través de las raíces. El resultado de este proceso es la fotosíntesis, que conduce a la formación de fotoasimilados almacenados en las hojas, para luego distribuirse como fuente de alimento en toda la planta, incluyendo raíces, follaje, flores y frutos. Entonces, ¿qué se necesita para aumentar el almacenamiento de fotoasimilados y, por lo tanto, la producción de frutos? La respuesta es simple: se necesita aumentar la fotosíntesis o actividad fotosintética. Sin embargo, la fotosíntesis está fuertemente influenciada por las hormonas de la planta. Las hormonas llamadas "hormonas de estrés" pueden detener la fotosíntesis debido a su efecto oxidativo y su capacidad para frenar el proceso. Por otro lado, las hormonas de crecimiento reactivan la fotosíntesis al reducir las hormonas de estrés y restaurar un estado de crecimiento productivo. El control de este proceso fotosintético, junto con la formación de fotoasimilados que se almacenan en las hojas, es crucial. Según estudios experimentales, se estima que una planta requiere al menos 12 hojas de alta calidad en la etapa de máxima producción para garantizar un llenado de frutos eficiente. Entonces, ¿cómo creamos esta masa vegetativa con hojas de calidad para garantizar una alta fotosíntesis y acumulación de fotoasimilados? La respuesta radica en proporcionar una nutrición esencial, que incluye nitrógeno, fósforo, potasio y una variedad de micronutrientes como calcio, boro, azufre, cobre y magnesio, que son esenciales para la formación estructural de las hojas. El proceso de crecimiento de las hojas comienza con la activación de hormonas de crecimiento como auxinas, citoquininas y giberelinas. Estas hormonas estimulan la formación de hojas, donde se produce la clorofila, que es esencial para captar la energía solar y permitir la fotosíntesis. Es importante destacar que las hojas pasan por diferentes etapas de crecimiento, con nuevos brotes que actúan como sumideros, es decir, consumen más energía de la que generan debido a su falta de eficiencia fotosintética. Las hojas maduras y saludables, por otro lado, son altamente fotosintéticas y almacenan fotoasimilados para su distribución en la planta. Una vez que se ha establecido una estructura de vegetación con reservas de fotoasimilados adecuadas, es esencial mantener las raíces en óptimas condiciones. Las raíces actúan como el "cerebro" de las plantas, ya que son responsables de la absorción de agua y nutrientes esenciales. Un sistema radicular fuerte y saludable aumenta la probabilidad de una mayor producción de frutos, ya que proporciona a las plantas los recursos necesarios para su funcionamiento. Los pelos absorbentes en las raíces desempeñan un papel crucial en este proceso. Estimular el crecimiento radicular se logra mediante enraizantes que activan las hormonas auxinas y aportando fuentes de nutrientes, especialmente calcio y fósforo. El calcio ayuda a movilizar las hormonas auxinas, mientras que el fósforo sirve como fuente principal de energía. Una vez que la estructura vegetativa y el sistema radicular están establecidos, es el momento de dirigir las reservas hacia la producción de frutos. Esto implica una atención especial a las hormonas citoquininas y la provisión de nutrientes clave como potasio, boro, molibdeno, calcio y fósforo. Las citoquininas desencadenan el proceso de llenado de frutos o crecimiento lateral. El potasio promueve el movimiento de agua y nutrientes, junto con la enzima bomba ATPasa, que impulsa este proceso. El boro mejora la calidad de los fotoasimilados y proporciona elasticidad a los frutos en crecimiento. El molibdeno acelera el movimiento de fotoasimilados, lo que se traduce en frutos más grandes y densos. El calcio, junto con el boro, cumple funciones estructurales y es esencial para la formación celular en las etapas de floración. Además, el fósforo desempeña un papel fundamental en la energía celular. ¡No subestimes la importancia de estos factores en la producción de tus cultivos! Siguenos en nuestras redes sociales: Facebook: Agricultura Del Valle Instagram: Agricultura Del Valle Escríbenos para consultas a nuestro correo: asesoriasambientalesdelvalle@gmail.com