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Nadie le creyó… hasta que se encontró el diario de Elizabeth Taylor Los secretos más oscuros de Elizabeth Taylor salen a la luz, 50 años después de ser grabados en secreto. Una historia de glamour, traición y una doble vida que el mundo nunca conoció. La confesión prohibida: la traición de un periodista Maggie la gata está viva. Yo estoy viva. ¿Por qué le temes a la verdad? Estas palabras, susurradas al oído de un periodista en 1964, eran solo el principio de una confesión que se mantuvo oculta durante medio siglo. En 1964, en el apogeo de su fama, Elizabeth Taylor cometió el peor error de su vida: confió sus secretos más oscuros a un periodista. Durante meses, se reunieron en la intimidad de habitaciones de hotel y en los salones de barcos de lujo. Ella, con un vaso de whisky en la mano y un cigarrillo humeante entre los dedos, le contó todo. Pensaba que él la estaba ayudando a escribir sus memorias, sin saber que, en secreto, él grababa cada palabra. Cincuenta años después, esas cintas prohibidas han emergido de las sombras. Y lo que revelan es un abismo de mentiras y apariencias. La mujer que el mundo creía conocer había estado viviendo una doble vida. Tenía un nombre para esa otra versión de sí misma: Salophane Elizabeth. La verdadera historia era mucho más oscura de lo que nadie se atrevió a imaginar. El nacimiento de un ícono Elizabeth Taylor nació el 27 de febrero de 1932 en Londres, y desde el principio, su vida parecía un guion de película. Hija de adinerados comerciantes de arte estadounidenses, la familia vivía en el elegante barrio de Hamstead Garden y dirigía una galería en Bond Street. Se codeaban con artistas y políticos famosos, incluido el coronel Victor Caset, su padrino no oficial. Pero la vida no era solo glamour. En 1939, con la guerra en el horizonte, el embajador de Estados Unidos, Joseph P. Kennedy, le advirtió a su padre que sacara a la familia de Europa. En abril de ese año, Elizabeth, su madre y su hermano huyeron en el SS Manhattan. Su padre se quedó para cerrar la galería y se unió a ellos más tarde. Se instalaron primero en Pasadena y luego en Beverly Hills, sumergiéndose de lleno en la escena social de Hollywood. Con solo siete años, este dramático cambio de vida alteró su mundo para siempre.