У нас вы можете посмотреть бесплатно Claustro SATANICO en Roda de Isábena! или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
En el claustro de esta catedral verás al mismísimo Satanás! Quédate a verlo! Huesca, es una de las comarcas más desconocidas e interesantes de la geografía hispana. Le debe su nombre al río Noguera Ribagorzana, que la riega por su sector más oriental. La ciudad de Graus, y la villa de Benabarre son sus capitales actuales. Sin embargo, en la Alta Edad Media, después de librarse de la dependencia con Tolosa del Languedoc y Narbona, herencia del legado carolingio, Roda de Isábena, al crear una sede episcopal, ejerció de capital del esplendoroso condado de Ribagorza, disputado por aragoneses, navarros y catalanes. En medio de un paisaje en superlativo, con la imponente mole del Turbón, al NO, como mágico telón de fondo, Roda se alza sobre una colina, a 907 m de altitud, que domina el valle creado por el tímido curso del río Isábena, lejos de las principales vías de comunicación comercial del Pirineo, acurrucada entre bosques y profundos barrancos. Al lado, junto a la “Torre Grossa” y una antigua almazara andalusí, se construyó un primer templo, consagrado el 1 de diciembre de 956. Medio siglo más tarde, tras la incertidumbre del fatídico año Mil, entre 1003 y 1006, las tropas del hijo de Almanzor, Abd el-Malik, saquearon la villa, destruyendo la primitiva catedral. En 1010, recuperada Roda de Isábena por los cristianos, comenzaron las obras de la segunda catedral, que fue consagrada en 1030. Las reliquias de los santos Vicente, Valero y Ramón –éste último obispo de Roda- generó un flujo de peregrinos, convirtiendo a este lugar en un enclave sagrado para el cristianismo. Recordemos que fue el obispo Ramón, quien consagrara las iglesias de Taüll, en 1123, al pertenecer todo el valle de Boí, en el primer tercio del siglo XII, a la autoridad eclesiástica de Roda de Isábena. La catedral de Roda ejerció como tal hasta el año 1149, cuando cedió su jurisdicción eclesiástica en beneficio de Lleida, tras la conquista de esta ciudad por las tropas de Ramón Berenguer IV. Durante 193 años, Roda tuvo la sede episcopal, con 15 obispos; entre los cuales: Ramiro II el Monje, padre de Petronila, convertido en rey de Aragón. Roda de Isábena, uno de los pueblos más bonitos de España, con sus 48 habitantes, presume ser la población más pequeña de nuestro país con templo catedralicio. La catedral, dedicada a San Vicente Mártir y San Valero -aunque ha sufrido numerosas modificaciones a lo largo de la historia; recordemos que el pórtico, la torre campanario y el alargamiento de la nave central, para ubicar el coro, se llevaron a cabo a comienzos del siglo XVIII-, sigue transmitiendo el aura de un románico de gran belleza. La portada se abre en el lado meridional, delante de la plaza de San Pedro –antiguo cementerio-; una escalinata facilita el ingreso al atrio. Seis arcadas en degradación y seis capiteles en cada lado –lo que nos lleva al 12, la cifra que más se repiten en este templo-.Entre las representaciones iconográficas de los capiteles del lado izquierdo, destacamos: el Paraíso con Adán y Eva, el ángel con dragón apocalíptico de las siete cabezas, el sacrificio de Abraham bajo la mano celestial (Dextera Domini); San Ramón, entre dos diáconos y San Miguel pesando las almas (Psicostasis). El portón, también del siglo XIII, de estilo mudéjar, está decorado con fina lacería de a seis. Nada más acceder al interior del templo, una sensación de profunda espiritualidad nos invade. Lo primero que sorprende al viajero es la monumentalidad de su cripta, de planta basilical y triple arcada de acceso. En la central –llamada de San Ramón-, tras doce columnas, alberga el sarcófago de San Ramón, que exhibe escenas de la vida de Jesucristo; esta obra está considerada el mejor cincelado románico de España. La cripta del lado norte –conocida como Archivo y Sala del Tesoro- tiene decorados sus muros con interesantes pinturas románicas; una de ellas hace referencia a la Psicostasis, en donde un diablillo de dos cabezas intenta desnivelar la balanza. Y la tercera cripta, en el lado sur, decorada con pinturas románicas, las más antiguas de Aragón; en esta zona se levantaba la iglesia primitiva y el hospital de Roda. Las tres cavidades tienen un pavimento casi a nivel del suelo del templo, por la dificultad de excavar por su dureza la roca natural; al hallarse el altar sobre el nivel superior, obligó a elevar los muros exteriores de la cabecera. En la capilla de Santa Bárbara, bajo el coro, se abrió en el siglo XII un pequeño nicho para guardar las reliquias de los siete primeros obispos (Odisendo, Atón, Borrell, Aimerico, Arnulfo, Lupo y Jacobo). Con una frase final: “Dios, el misericordioso, sea a todos propicio”. El altar se halla en la parte superior del presbiterio, en su frontal están esculpidos los cuatro evangelistas, cuyas manos transmiten el mensaje del “Abhaia Mudra”, la expresión del budismo tibetano que nos da protección, además de liberarnos de nuestros miedos.