У нас вы можете посмотреть бесплатно ¿Bajar de peso realmente es la SOLUCIÓN para la DIABETES? или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
❗📪 Regístrate a nuestro Newsletter para recibir herramientas prácticas que te ayudarán a cuidar tus niveles de glucosa 👉🏻 https://bit.ly/49rHTMh Te explico el mejor enfoque cuando piensas en bajar de peso para controlar la diabetes. ✅ Agenda consulta en línea o presencial, o pide información sobre nuestros servicios: 💬 WhatsApp 👉🏻 https://wa.me/message/3DEI7GUUZASPC1 ☎️ (55) 4742 6420 - PÁGINA WEB - https://diabesmart.com.mx/ FACEBOOK - / diabesmart.mx INSTAGRAM - / diabesmart La idea de que “bajar de peso es la solución para la diabetes” está incompleta. Y cuando un mensaje de salud se queda corto, puede hacer más daño que beneficio. Esto se ve todos los días en consulta: personas recién diagnosticadas, otras que ya pasaron por múltiples dietas, muchas cansadas, frustradas y cargando culpa, convencidas de que si no bajan de peso es porque “fallaron”. La ciencia sí reconoce que una pérdida de peso sostenida puede mejorar el control de la glucosa en personas con diabetes tipo 2. Las guías actuales (ADA/EASD 2023–2025) muestran que perder entre 5–10% del peso corporal se asocia con reducciones clínicamente significativas en hemoglobina glucosilada, glucosa en ayuno, triglicéridos y presión arterial. Pérdidas mayores (≥10–15%) pueden incluso asociarse con remisión de la diabetes, sobre todo si la enfermedad es reciente y los cambios se mantienen en el tiempo. Pero aquí viene lo que casi nunca se explica bien: primero, esto no aplica igual para todas las personas; segundo, bajar de peso no es la única estrategia para mejorar la glucosa; y tercero —clave— bajar de peso no es una acción, es un resultado. El peso cambia como consecuencia de múltiples factores: alimentación, actividad física, sueño, estrés, hormonas, medicamentos, masa muscular y distribución de la grasa. Cuando el consejo se queda solo en “baja de peso”, se ignora todo lo que realmente mueve el metabolismo. Y entonces aparecen los problemas: dietas extremas, comer demasiado poco, eliminar grupos completos de alimentos, perder músculo, vivir cansados y, tarde o temprano, rebotar. No toda pérdida de peso significa mejora metabólica. Es posible bajar kilos y empeorar la resistencia a la insulina, perder músculo —uno de los principales tejidos que usan glucosa— y terminar con un metabolismo más frágil. Por eso la báscula es una herramienta limitada: solo mide peso total, no distingue grasa, músculo ni agua, ni dice nada sobre cómo está funcionando el cuerpo. Aquí entra un concepto clave: composición corporal. No es cuánto pesas, sino de qué está hecho tu cuerpo. En diabetes, tener más músculo y menos grasa dañina —especialmente grasa visceral— es mucho más importante que el número de la báscula. Reducir grasa visceral puede mejorar la sensibilidad a la insulina incluso sin grandes cambios de peso. El objetivo real en diabetes no es “bajar kilos”, sino mejorar la función metabólica: menos grasa visceral, más o mejor músculo, glucosa más estable y hábitos sostenibles. Cuando el peso baja como consecuencia de hacer las cosas bien, los resultados no solo llegan: se mantienen.