У нас вы можете посмотреть бесплатно Día 10: Ayudados por el Espíritu Santo или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Plan de lectura disponible abajo ⬇️ Día 10: Ayudados por el Espíritu Santo Romanos 8:26-27 Además, el Espíritu Santo nos ayuda en nuestra debilidad. Por ejemplo, nosotros no sabemos qué quiere Dios que le pidamos en oración, pero el Espíritu Santo ora por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y el Padre, quien conoce cada corazón, sabe lo que el Espíritu dice, porque el Espíritu intercede por nosotros, los creyentes, en armonía con la voluntad de Dios. Cuántas veces nos sucede que no encontramos las palabras correctas en nuestra oración, a veces es difícil expresar el deseo de nuestro corazón, pues en medio de cualquier circunstancia que nos lleva a pedir un milagro se entretejen tantas cosas alrededor que poner en orden nuestros deseos resulta un desafío. Por otro lado, puede ser que lleguen momentos en que nos cansamos, en que sentimos que pasan los días y nada pasa o nada cambia, y se nos agotan los recursos, las fuerzas e incluso la fe. Entramos a un espacio de sentir que Dios no nos escucha y nuestra realidad golpea de tal manera que ya no tenemos fuerzas para seguir orando, dejando de esperar. Es ahí, cuando debemos recordar un obsequio maravilloso e invaluable que nos ha dado Dios y es la presencia del Espíritu Santo que intercede por ti ante Dios, Quien es capaz de expresar lo que nuestro corazón no puede y de perseverar aunque nuestras fuerzas se debiliten. En las familias cada miembro cumple un rol y tiene sus propias características. Cuando era niña me encantaba presentarme en bailes con mis amigas, recuerdo que esto no era totalmente del agrado de mi mamá que prefería que me enfocara en mis estudios y no me distrajera con esas cosas. Cuando me enfrentaba a un no de su parte, llamaba a mi tía para que me ayudara, mi tía era la hermana mayor de mi mamá, y ella se encargaba de convencerla para que me dieran un sí. Y no fallaba. Para mí, esta es la mejor manera de imaginar al Espíritu Santo intercediendo por mí o por ti. Qué hermoso pensar que hay alguien ante Dios que habla por ti, que alinea tu oración a la voluntad de Dios y no se cansa, al punto que su intercesión por ti se convierte en un gemido, en un clamor para ver realizado en tu vida lo que tu corazón desea. Esto significa mucho. El Espíritu Santo es tu aliado en este camino, que esto alimente tu fe y sea una inyección de confianza en medio de tus dudas; que donde tus palabras se confunden o tus fuerzas flaquean, recuerdes que ahí está el Espíritu Santo intercediendo a tu favor con gemidos indecibles. ¿En qué áreas de tu vida necesitas confiar hoy en que el Espíritu Santo intercede por ti, incluso cuando tus palabras o fuerzas fallan?