У нас вы можете посмотреть бесплатно En su ataúd iba mi culpa… y el pueblo me miró como si ya supiera todo | Dark Country en Español или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
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“En Su Ataúd Iba Mi Culpa” es una canción dark country en español sobre llegar a un velorio con el terror en la garganta y entender que el luto también señala. No apretó el gatillo, pero abrió la salida: lo metió al camino donde la vida se cobra, y la calle no perdona. Entre flores baratas, una caja cerrada y el padre diciendo “descansa”, la culpa se sienta en primera fila. El grito de una madre rompe la iglesia: “¿por qué te lo llevas?” y luego la pregunta que mata: “¿tú lo trajiste?”. Ahí ya no hay excusas. El protagonista sale, marca el número que no quería marcar y decide declarar nombres y rutas, dejando la pistola envuelta en un trapo para que no haya otra madre gritando lo mismo. Un relato dark country crudo, cinematográfico y sin maquillaje: no viene a dar condolencias, viene a empezar a pagar. Si te gusta el dark country con letras fuertes, confesión y redención sin teatro, suscríbete al canal y activa las notificaciones para más canciones. -- Suscríbete a Almas Perdidas Country para descubrir más canciones de dark country en español, country oscuro y western gótico, y forma parte de esta leyenda de almas marcadas por la sangre, la fe y la venganza rota. -- "DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: Este contenido es una expresión artística del género Dark Country. Todo el contenido asistido por Inteligencia Artificial es ficticio y tiene fines puramente de entretenimiento y relajación." #darkcountry #darkcountryenespañol #countryoscuro #outlawcountry #AlmasPerdidasCountry Lírica: Me avisaron en la madrugada, compa: “lo hallaron sin voz”, dijeron “fue mala suerte”… pero yo sé lo que fue, Dios. Llegué al velorio sin ruido, con el saco prestado y frío, y el pueblo me vio a los ojos… como si supiera el lío. Ahí estaba la caja cerrada, flores baratas, dolor, y yo atrás de la cortina tragándome mi terror. Porque yo lo metí al camino donde la vida se cobra, yo le dije “vente conmigo”… y la calle no perdona. El padre dijo su nombre, y me ardió como un cuchillo, porque en ese “descansa” yo escuché: “tú fuiste el filo”. ¡En su ataúd iba mi culpa… sentada en primera fila! Yo no jalé el gatillo, compa… pero yo abrí la salida. ¡En su ataúd iba mi culpa… sentada en primera fila! Hoy el luto me señala lo que el miedo me escondía. Si hay un Dios mirando esto, que me oiga sin disfraz: no vine a dar condolencias… vine a empezar a pagar. Su madre abrazó la caja como si abrazara al niño, gritó “¿por qué te lo llevas?” y ese grito me hizo trizas. Me acerqué dos pasos nomás, no me salía la voz, ella me vio las manos… y se le apagó el corazón. No me dijo una grosería, me dijo peor: “¿tú lo trajiste?” y yo sentí que la iglesia se quedaba sin aire triste. Quise decir “yo lo quise”, “yo lo cuidé”, “yo intenté”… pero la verdad fue simple: yo lo empujé donde caí. Salí al patio y marqué al número que yo no quería marcar, dije: “tengo nombres y rutas… y lo voy a declarar.” Dejé mi pistola envuelta en un trapo, sin drama y sin show, porque no quiero otra madre gritando lo mismo que oyó. No pido que me perdonen, no pido quedar “bien”, pido fuerza pa’ aguantarme… y enfrentar lo que se ve. ¡En su ataúd iba mi culpa… y hoy la voy a confesar! No con lágrimas bonitas… con la verdad criminal. ¡En su ataúd iba mi culpa… y hoy la voy a confesar! Que me juzgue quien me juzgue, ya no vuelvo a señalar. Si hay un Dios mirando esto, que me oiga sin disfraz: no vine a dar condolencias… vine a empezar a pagar.