У нас вы можете посмотреть бесплатно Inés Rivadeneira - «Vuelven las horas lejanas... Palomica aragonesa» (“Los de Aragón”, 1967) или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Con libreto de Juan José Lorente y música de José Serrano, el 16 de abril de 1927 se estrenó con gran éxito en el Teatro Centro de Madrid la zarzuela de costumbres aragonesas en un acto “Los de Aragón”. El elenco protagonista estuvo encabezado por María Badía en el papel de Gloria y por Delfín Pulido como Agustín. En su argumento se entremezclaban motivos religiosos y patrióticos con la jota como hilo conductor. Entre sus números más populares destacaron las romanzas de Gloria “Vuelven las horas lejanas... Palomica aragonesa” y de Agustín “Esta historia de amargura” • Bernabé Martí - «Esta historia de amargura... y “Cuántas veces solo… Los de Aragón” • Pedro Lavirgen - «Cuántas veces solo» (“Lo... En 1940 la obra fue llevada al cine a las órdenes del realizador Juan Parellada bajo el título de “Gloria del Moncayo” (“Los de Aragón”) con un reparto formado por Eulalia Zazo, Manuel de Diego, Polita Bedrós, José Prada, Ramón Giner, Gabriel Algara, Emmy Flemming, Jorge Greiner, Alberto López y Faustino Bretaño. Su primera grabación completa fue editada por el sello Regal en 1953 bajo la dirección de Rafael Ferrer con María Espinalt, José Permanyer y Cayetano Renom en los papeles principales. En 1967 Marfer editó una nueva versión dirigida por Eugenio Mario Marco con Bernabé Martí e Inés Rivadeneira y la participación de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y la Capilla Clásica Polifónica del Fomento de las Artes Decorativas de Barcelona. «Vuelven las horas lejanas, ¡ay, madre querida! El eco de esas campanas es toda mi vida. ¡Son mis campanas, las mías son! Qué lejos están los días, ¡ay, madre adorada!, cuando mi cuna mecías, al rumor de tu canción: Palomica aragonesa, no dejes tu palomar; que te harán volver de lejos las campanas del Pilar. Por vanidad y locura, he roto mi vida. Ni hallo ternura ni compasión. Sola con mi desconsuelo, ¡ay, madre querida!, oigo, cual voces del cielo, los ecos de tu canción: Palomica aragonesa, no dejes tu palomar; que te harán volver de lejos las campanas del Pilar.»