У нас вы можете посмотреть бесплатно Club Shalom или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Club shalon Territorial, un tiempo maravilloso para dar visión de Israel y abrir el corazón a una experiencia que marcará nuestra fe para siempre: la peregrinación Hijos de la Promesa. ¿Por qué peregrinar? Porque Dios es un Dios que cumple lo que promete. Así como llamó a Abraham, confirmó su pacto con Isaac y lo estableció a través de Jacob, también hoy nos invita a caminar sobre promesas cumplidas, no como turistas, sino como hijos. Esta peregrinación no es un viaje más. Es una cita con el padre Dios. Es decidir, con fe y obediencia, ir tras las huellas frescas de nuestro Señor Jesucristo. Del 10 de abril inicia esta hermosa travesía tres naciones que guardan revelación, historia y propósito: Turquía: donde la fe apostólica se expandió y la Palabra fue afirmada con poder. Jordania: tierra de tránsito, y donde Moisés vio desde el monte Nebo la tierra prometida. Israel: la habitación de papá Dios, donde la Escritura se hace palpable y el corazón arde al ver que Dios no falla. Y suceden los milagros maravillosos del señor. No vamos solo a ver lugares; vamos a activar promesas, a alinear nuestra fe, a recordar que lo que Dios dijo, lo hizo… y lo hará. Así como ellos caminaron creyendo sin ver, nosotros caminaremos viendo lo que ellos solo esperaron. Porque somos Hijos de la Promesa. Te invito a abrir tu espíritu, a disponerte y a decirle al Señor: “Si Tú cumpliste, yo subiré. Si Tú llamas, yo respondo”. Prepárate. Este viaje no solo cambiará tu manera de leer la Biblia… cambiará tu manera de creerle a Dios. Con amor y visión, Nos vemos en el club shalon. Y podremos decir “Nuestros pies estuvieron dentro de tus muros, oh Jerusalén.” Salmos 122:2