У нас вы можете посмотреть бесплатно Lección 6 | Escuela sabática | Confianza solo en Cristo | (Comentario + Elena G. de White) или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
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La teología del gozo aquí presentada es profiláctica (preventiva). El texto sugiere que una iglesia que se regocija en la suficiencia de Cristo es inmune al legalismo. Cuando el creyente está plenamente satisfecho en Jesús, no siente la necesidad de añadir sus propias obras para sentirse "más salvo". La verdadera circuncisión es la del corazón (renovación por el Espíritu Santo). Por tanto, la lección nos enseña que la seguridad de la salvación no es presunción, sino el resultado natural de transferir nuestra confianza del "yo" (la carne) a Cristo. Solo al vaciarnos de nuestra justicia propia podemos ser llenos de la justicia de Cristo y experimentar el gozo genuino que protege contra la herejía. Para enriquecer nuestra comprensión, debemos integrar la revelación bíblica con el don profético y el contexto histórico. Fundamento Bíblico: Pablo define al verdadero remanente en Filipenses 3:3: «Porque nosotros somos la circuncisión, los que en espíritu servimos a Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, no teniendo confianza en la carne». Este gozo es un mandato reiterado. En Salmos 32:11, leemos: «Alegraos en Jehová y gozaos, justos; y cantad con júbilo todos vosotros los rectos de corazón». La conexión entre la obediencia y el gozo es vital; no es una obediencia forzada, sino deleitosa, como dice Salmos 119:162: «Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos». Perspectiva del Espíritu de Profecía: Elena de White, la mensajera del Señor, conecta este gozo teológico con la misión y la testificación. En el texto de estudio, ella señala que el gozo es una herramienta evangelística. Un cristiano sombrío tergiversa el carácter de Dios. En el libro Dios nos cuida, página 332, ella amplía: «Si pensáramos y habláramos más de Jesús, y menos de nosotros mismos, tendríamos mucho más de su presencia».