У нас вы можете посмотреть бесплатно Serie: Firmes en la fe "La fe viene por el" или скачать в максимальном доступном качестве, видео которое было загружено на ютуб. Для загрузки выберите вариант из формы ниже:
Если кнопки скачивания не
загрузились
НАЖМИТЕ ЗДЕСЬ или обновите страницу
Если возникают проблемы со скачиванием видео, пожалуйста напишите в поддержку по адресу внизу
страницы.
Спасибо за использование сервиса ClipSaver.ru
Serie: Firmes en la fe 05: La fe viene por el oír “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”, Romanos 10:17 (RVR1960). 1. El oído El oído es el órgano que nos permite percibir el sonido y mantener el equilibrio. La audición es esencial para la comunicación verbal. También es importante para el aprendizaje y el relacionamiento social. Los sentidos humanos (vista, oído, gusto, olfato y tacto) se pueden considerar como ventanas a través de las cuales nuestra alma percibe el mundo exterior. Esta percepción sensorial del entorno puede afectar nuestro estado emocional y mental. Ejemplos (oído): una risa puede alegrarnos, oír llorar nos puede entristecer, el ruido nos puede causar mal humor, los gritos nos enojan, las palabras amables pueden tranquilizarnos, etc. 2. Cuidado Lo que oímos tiene un impacto importante en nuestra vida porque, de ahí puede venir la fe o la duda. Nos da esperanza y motivación, o nos causa desánimo. Nos edifica o nos destruye. Oír no sólo causa algo de manera inmediata, sino que también puede dejar profundas marcas en lo interno. Es un sentido que no se puede cerrar (todo el tiempo está percibiendo). Así que debemos cuidar qué oímos. Ejemplo: Eva “prestó sus oídos” a Satanás y le creyó, dudando de Dios. Ese fue el primero de los sentidos que la mujer rindió al enemigo. Y perdió el equilibrio. El oído puede ser una vía de acceso para tropezar. 3. Oído para oír Cuando Jesús dijo “El que tiene oído para oír, oiga”, Marcos 4:9b. No se refirió a la función orgánica del oído, sino a la capacidad de atender y entender para practicar lo que Él dijo. Una multitud muy grande oyó a Jesús (v.1), pero sólo unos pocos apreciaron y entendieron Su mensaje (v.10). 4. Quienes oyen “26 Pero ustedes no creen porque no son de mis ovejas. 27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.”, Juan 10:26-27. Sólo quienes son de Dios le oyen, le creen y le siguen. Quienes no son de Él, tal vez, le oyen, pero no le entienden, ni le creen, mucho menos le siguen. Aplica: ¿Cómo respondemos a su voz? 5. La fe viene La fe no viene, ni nace por el ver, ni por el sentir, ni por imaginar; sino por oír la Palabra de Dios. Aplica: ¿cuánto tiempo pasamos oyendo o leyendo la Palabra de Dios? ¿Nutridos en la fe? 6. Conclusión “…Dios habló por los profetas, ahora nos habla por el Hijo…”, Hebreos 1:1-2. “Si escuchan hoy su voz, no endurezcan su corazón como en la provocación.”, Hebreos 3:15b.